La traza del camino por Agua Negra es de una belleza incomparable.

  
Desde la apertura del camino a Chile por el Paso de Agua Negra, en los últimos días de diciembre, casi 10.000 personas han pasado desde San Juan al país vecino en unos 3.000 vehículos, lo que da una idea de cómo se ha ido volcando lentamente la preferencia de los sanjuaninos por llegar esta temporada hasta las playas del Océano Pacífico, algo que en un principio no estaba previsto por los elevados costos que se estaban manejando del otro lado de la Cordillera. Por otra parte, el ingreso al país por el camino internacional también arroja número interesantes, aunque hay que comprender que no todos son chilenos que llegan a San Juan, sino que muchos de ellos son sanjuaninos de regreso después de una estadía en Chile. En este sentido, la Aduana argentina ha registrado en estas últimas semanas el ingreso de 2.724 personas en 926 vehículos, la mayoría automóviles, aunque también hay algunos que han viajado en camionetas, utilitarios y hasta en motos.

Cruzar la cordillera por el paso de Agua Negra es una experiencia única que nadie debería dejar de hacerla. La majestuosidad de los picos cordilleranos, con paisajes maravillosos a más de 4.700 metros sobre el nivel del mar no dan lugar al aburrimiento, en un viaje que desde la localidad de Las Flores, en Iglesia hasta la ciudad de La Serena, en Chile, no necesita más de 4 horas. El viaje en total, partiendo desde la ciudad de San Juan puede insumir poco menos de 7 horas, lo que en comparación con un viaje a la costa argentina es mucho más corto. Mientras que para llegar a Mar del Plata o cualquiera de los otros balnearios del Atlántico se deben recorrer alrededor de 1.400 km., para llegar a Coquimbo o La Serena se deben transitar poco más de 500 kilómetros. El viaje a Chile no es más rápido porque hay que tener en cuenta que se trata de un camino de montaña y que para llegar a Chile se requieren de trámites aduaneros, que en ocasiones llevan su tiempo.

 CUIDADOS Y PRECAUCIONES

La cercanía que ofrece el Paso Internacional por Agua Negra a las playas de La Serena o Coquimbo tiene sus pro y sus contras. Es una vía que si bien está apta para transitar en cualquier tipo de vehículo, posee sectores que no están en muy buenas condiciones. La falta del túnel en su parte más alta es otro de los factores por lo que en el invierno se interrumpe el camino y en verano se lo habilita, para posibilitar este flujo de turistas que aprovechan para cruzar de un lado a otro de la Cordillera de Los Andes.

Con precaución y máximo cuidado en la forma de circular, esta ruta puede hacerse con seguridad. Los accidentes y roturas de movilidades, por lo general, tienen sus motivos y pueden evitarse conduciendo con precaución y con conocimiento de las características del camino. Superadas las dificultades que pueda ofrecer esta traza, solo queda fijarse el objetivo de llegar a las ciudades de Coquimbo y La Serena para disfrutar.

Lo que por ahora es un camino exclusivamente de uso turístico, está concebido para que en un futuro próximo sea parte del Corredor Bioceánico, una vía para el transporte de carga que nace en la localidad de Porto Alegre, en Brasil, y llega hasta el puerto de Coquimbo. Para que este proyecto se haga realidad habrá que contar con el túnel internacional, que es el único que puede garantizar el uso del camino durante todo el año.

Todos coinciden en la importancia de este camino que sigue demorado en el tiempo por la falta de fondos para su financiamiento.

 

Por Redacción de DIARIO DE CUYO