Volver después de muchos años a la Escuela Normal Superior "Sarmiento” fue revivir nostalgias de un pasado distante envejecido de olvidos, reminiscencias del secundario que nos acompañan toda la vida. En ese momento me pareció que el tiempo se detenía y que en esa pausa, los patios y las galerías se poblaban de guardapolvos blancos, de voces y rostros que conocía. Creí escuchar las notas de un piano que llegaban de la magnificencia del antiguo y luminoso Salón de Actos acompañando las voces de un coro que cantaba los versos de la recordada "Canción del estudiante”, verdadero himno juvenil en aquellos años: "Estudiantes alcemos la bandera/ que ilustraron los próceres de ayer/ y florezca a sus pies la primavera/ del amor renovado en nuestro ser”.
La realidad me ubicó en el moderno y elegante Salón de Usos Múltiples, elegido para la presentación del libro "Entretejiendo saberes y prácticas para alfabetizar” de las autoras Magdalena Puchulu, María Antonia Lliteras, Beatriz Lucero, Daniela Manganelli, María Alicia Ripoll y Cristina Traverso, miembros del Departamento de Investigación, Innovación y Desarrollo de la Educación de la institución anfitriona. La Mag. Silvana Alaniz destacó con elogiosos conceptos la mencionada publicación, que está organizada en tres capítulos, los cuales abordan las diferentes unidades de análisis: el profesor del Instituto, el alumno residente y el maestro, configurando en su conjunto un entramado, producto del proceso de construcción colectivo e interdisciplinario del equipo y del hecho de que cada componente, sujeto a dicho análisis, reconoce las influencias y condicionantes de los demás.
La Licencia Magdalena Puchulu, Directora del Proyecto de Investigación y del libro, agradeció en nombre de las integrantes del equipo y en el suyo propio a las autoridades jurisdiccionales e institucionales presentes y, en forma muy especial, a la rectora, licenciada Antonia Truglio y demás autoridades del Nivel Superior de la escuela, por el gran apoyo recibido durante el desarrollo del proyecto, como también al Área de Investigación Educativa del Instituto Nacional de Formación Docente. Se detuvo en breve reflexión sobre el título del libro y se preguntó: "¿En qué saberes y en qué prácticas focalizamos el mismo? Desde nuestra perspectiva, en aquellos que confieren identidad y sentido insustituible a los institutos formadores: la transmisión cultural, en cada una de nuestras prácticas docentes cotidianas, del oficio de aprender a enseñar. Investigar en este contexto implica una oportunidad para desnaturalizar lo cotidiano, que se ha institucionalizado, y transformarlo en un problema a abordar. Todo trabajo investigativo es un arduo proceso de aprendizaje. Desarrollar la autorreflexividad y el conocimiento de la propia práctica requiere aprender, en una marcha no lineal, de formulación y reformulación permanentes, cierto "habitus científico”. Además, puso el acento "en el imperativo de publicar para que sometamos a discusión los resultados obtenidos, como expresamos en la reseña de la contratapa: Es nuestra aspiración que los lectores reconozcan huellas de sus experiencias formadoras en este texto y, al reescribirlo, desplieguen nuevos itinerarios profesionales”.
En los rincones del nuevo Salón de la Escuela Normal imaginamos la presencia de los profesores de aquella época que nos legaron la impronta de su señorío, aplaudiendo la inquietud de las calificadas investigadoras educativas del presente.
