Según estudios de las Naciones Unidas y la Organización para la Cooperación Económica y de Desarrollo (OECD), los súper ricos en México, Guatemala, y otros varios países latinoamericanos pagan muchos menos impuestos que en Europa o en Estados Unidos. Depardieu ha dicho que renuncia a su ciudadanía francesa debido al plan del presidente François Hollande de aumentar los impuestos a los ingresos que superen 1 millón de euros (U$S 1,3 millones) en un 75 por ciento. Aunque la Suprema Corte francesa dictaminó en contra, el Gobierno insistirá con otro proyecto y aumento similar.
El presidente ruso Vladimir Putin le concedió a Depardieu la ciudadanía rusa, después de que el actor francés estableció su residencia en Bélgica para conseguir la ciudadanía belga.
Según Andrés Solimano, coautor de un estudio de la Comisión Económica para América latina y el Caribe de las Naciones Unidas (Cepal), el impuesto promedio a los ingresos personales para los súper ricos en Latinoamérica es de alrededor del 37,5%, uno de los más bajos del mundo. Comparativamente, en EEUU -a partir del aumento impositivo del "abismo fiscal" es de 39,9%, y en los países del Norte de Europa es del 60 por ciento.
"Claramente, los súper ricos en América latina pagan mucho menos proporcionalmente que sus pares en Europa o Estados Unidos", me dijo Solimano. El estudio de la CEPAL "Elites económicas, desigualdad y tributación", señala que la persona más rica del mundo el magnate mexicano Carlos Slim y muchos otros súper ricos latinoamericanos se benefician gracias a sistemas impositivos distorsionados.
La evasión impositiva es flagrante en la región, y los gobiernos reciben la mayor parte de su recaudación fiscal de impuestos "indirectos" sobre el alcohol, el tabaco y otros productos que pagan todos los ciudadanos, afirma el estudio. La OECD dice que -aunque en algunos países como Brasil y Argentina se cobran más impuestos- el promedio impositivo a los ingresos personales en América latina representa el 1,5% del PBI regional, mientras que en países industrializados como Estados Unidos, Alemania y Japón, promedia el 9 por ciento.
Solimano aclaró que "aumentar los impuestos de los súper ricos por sí solo no ayudará mucho a resolver el problema de la desigualdad en Latinoamérica". Es que, en el mundo globalizado de hoy, los súper ricos pueden hacer sus maletas e irse a otro país, como hizo el cofundador de Facebook, Eduardo Saverin, cuando renunció a la ciudadanía estadounidense y se mudó a Singapur.
Una manera más inteligente de reducir la desigualdad en Latinoamérica sería aprobar leyes antimonopolio, o hacerlas cumplir, para evitar la concentración excesiva de riqueza y estimular la competencia, dijo Solimano.
Algunos países de la región harían bien en aumentar los impuestos de los súper ricos, mientras otros se beneficiarían haciendo lo contrario y -como Putin en Rusia- atrayendo a extranjeros acaudalados como Depardieu. La mayoría de los países de la región necesitan urgentemente una reforma impositiva. Tal vez el caso Depardieu y el 75% de impuestos que le quieren cobrar en Francia sirvan para hacer que se discuta aquí el tema. ¡Merci, Gerard!
