La discriminación sexual no se limita al ámbito laboral. En muchos países las niñas aún no nacidas tienen su destino marcado: la eliminación. El promedio mundial de nacimientos es de 105 niños por cada 100 niñas, pero los varones tienen más probabilidades de morir jóvenes por lo que este ligero desajuste al nacer asegura que se mantenga el equilibrio. En China e India se presenta una situación dramática, donde el nivel de nacimientos alcanza a 121 y los 112, respectivamente.

En 2005, el demógrafo francés Christophe Guilmoto calculaba que, si la proporción natural de nacimientos hubiera permanecido, Asia habría tenido 163 millones de mujeres más, una cifra superior a toda la población femenina de Estados Unidos. Pero la misma tendencia se presenta en el Cáucaso, Azerbaiyán, Georgia y Armenia, y también en los Balcanes. La periodista Mara Hvistendhal en su libro "Selección no natural: elegir niños en vez de niñas” analiza la acusación de que son los hombres los que ven a sus hijas como inferiores y obligan a sus esposas a abortar, si se trata de una niña, citando al ejemplo de China.

Ciertas investigaciones demuestran que las mujeres suelen someterse a abortos selectivos por razón de sexo para cumplir lo que consideran un "deber” de tener un hijo varón y, en este sentido, esto es descrito como algo que es responsabilidad suya. Esta preferencia por los niños es una actitud que se mantiene incluso en poblaciones asiáticas en los países occidentales. En Estados Unidos, un estudio de descendientes de parejas chinas, coreanas e indias reveló que para el primer hijo hay una proporción de sexos normal. Pero para las parejas que ya tienen una hija, la proporción de sexos era 117 sobre 100 y, si ya había dos hijas, la probabilidad de que el tercer descendiente fuera niño subía hasta 151 sobre 100. Hvistendhal considera también las consecuencias para el futuro de este desequilibrio en la proporción de sexos. Evidentemente, habrá decenas de millones de hombres que no lograrán encontrar pareja. En Corea del Sur y Taiwán, los hombres hacen "viajes matrimoniales” a Vietnam para conseguir una esposa. Los hombres de las regiones más ricas de China e India compran las mujeres de las regiones más pobres. Resulta vergonzoso que a esta altura de la civilización aún se discrimine la dignidad de la persona humana en razón del sexo.