Se celebra hoy el "Día mundial sin alcohol" con el fin de hacer tomar conciencia sobre las consecuencias de los excesos. El alcohol es la primera causa de adicción en la Argentina, seguido por los medicamentos, el tabaco y la marihuana, según el Control del Tráfico Ilícito de Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas y Criminalidad Compleja.

La voz de alarma se presenta ahora, al aumentar a nivel nacional el porcentaje de adolescentes y jóvenes que consumen bebidas alcohólicas. El fenómeno no es nuevo, pero si creciente, como la "jarra loca", un cóctel de bebidas alcohólicas de todo tipo y psicofármacos, modalidad muy común en las "previas", reuniones que se hacen en casas particulares antes de ir a los boliches.

Un estudio de la consultora Programar Proyectos Educativos reveló que más del 31% de los jóvenes entre 13 y 19 años reconoció haber ingerido alcohol en la modalidad "binge drinking", que consiste en tomar varios tragos de bebida blanca en un corto tiempo, y un 20% admitió haberse emborrachado en el mes previo al relevamiento. El 40% de los alumnos de séptimo grado consumió alcohol y en quinto año el 98 por ciento.

En el mundo el alcohol es una de las principales causas de accidentes de tránsito, y la Argentina no es ajena a esta penosa verdad. Los expertos en salud y seguridad vial indican que la relación entre jóvenes, alcohol y accidentes de tránsito es directa, a punto tal que éstos son su primera causa de muerte, según lo señalan las estadísticas del Ministerio de Salud. Por su parte un relevamiento de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), dice que dos jóvenes de hasta 24 años mueren por día en un choque en el cual el alcohol tuvo algo que ver. En 2008 hubo 7.552 muertes por accidentes fatales de tránsito en el país, y en un tercio de ellos el alcohol fue protagonista. De esa proporción, el 30% involucró a jóvenes: fueron 755 víctimas, a un promedio de dos por día. Un estudio de la Organización Panamericana de Salud reveló que un conductor que bebe antes de conducir tiene 17 veces más riesgo de tener un accidente fatal.

Es preciso exigir que desde los diferentes niveles de gobierno se adopten todas aquellas medidas tendientes a erradicar el alcoholismo, haciendo cumplir las leyes y reglamentaciones, especialmente las que prohiben la venta de alcohol a menores y castigando severamente a quienes las violan.