
Salvo contadas excepciones, en la mayoría de los departamentos de la provincia persiste un serio problema con la falta de limpieza que se observa en las banquinas de caminos rurales, junto a canales y desagües. Esta situación, que no es nueva, y que persiste todo el año, no es producto únicamente de la monda de canales, como se creía en un principio. También lo es porque los municipios no se preocupan por mantener la limpieza de esos sectores, cortando las malezas y los cañaverales, que invaden las calles y que constituyen un serio peligro en caso de incendios que luego cuesta controlarlos.
Uno de los sectores donde este problema se observa en su real dimensión, está comprendido por las calles de la zona rural de Pocito, en las inmediaciones del límite con Rawson. Sobre el costado de las calles Ramón Franco, Callejón América, Alfonso XIII, las calles que circundan el Estadio del Bicentenario y la Calle 14, entre otras se observa un lamentable panorama de cañaverales cortados, troncos quemados y mucha basura que en vez de levantarla para limpiar la banquina queda por meses sin que nadie se preocupe por limpiar ese sector.
Tras los trabajos de monda, sobre el costado de las calles quedaron verdaderas montañas de barro que en algunos casos todavía no han sido removidas por la gente de Hidráulica. A esto se suma las malezas que crecen al costado de los canales, los cañaverales que abundan en la zona y otras plantas secas y abandonadas que además de perjudicar la estética de la zona y crear sectores de difícil acceso y proclives a la proliferación de animales silvestres como roedores y reptiles, constituyen un serio peligro de incendio en sectores tan próximos a viviendas y cultivos.
Si bien la limpieza de la zona es responsabilidad de los organismos encargados de la distribución del agua de riego, a los municipios les compete cuidar que estos lugares luzcan de la mejor manera. No porque Hidráulica demore la concreción de los trabajos de limpieza, el municipio va a dejar que la zona rural del departamento esté en un estado de abandono extremo. Como lo han expresado productores, vecinos y gente que habitualmente circula por esos lugares, los municipios son como los dueños de casa y no deben permitir que sus ámbitos se vean sucios y plagados de basura. Su personal debe bregar por mantener limpio y en buenas condiciones tanto los sectores urbanos como los rurales, sin distinción o preferencia.
Los municipios deben dejar de pensar sólo en las zonas urbanas o sectores más poblados, para dedicarse un poco más a conservar la belleza y atractivos que la zona rural ofrece y que no es bien aprovechada.
Es lamentable que las autoridades comunales sólo piensen en beneficiar a zonas donde se puede obtener una mayor diferencia de votos para cada elección y se aboquen a brindar soluciones, en este caso de limpieza y mantenimiento, en puntos de la zona rural que también merece ser atendida como corresponde.
Por Alfredo Correa
DIARIO DE CUYO
