El controvertido tema por el destino del antiguo Hotel de turismo de Barreal, está nuevamente en la preocupación de la mayoría los calingastinos, ya que a pesar del anuncio de la creación de un centro cultural en el antiguo edificio, (ver nota DIARIO DE CUYO del 08/07/2012 y traspaso del edificio a la Municipalidad de Calingasta) hay otras versiones que retoman la idea de la restauración del edificio para un hotel con falaces argumentos como la falta de plazas en este departamento. Pero varios son los aspectos negativos que reclaman rechazar esta posición y avanzar en la creación del Centro Cultural tal cual fue anunciado en su momento. Y que este estaría más acorde con el pacto de hermandad firmado con la IV Región de Chile en materia de intercambio comercial, cultural y social entre ambas comunas.
El hotel ya cumplió su objetivo, quedó desactualizado en el tiempo, fuera de lugar e innecesario. Se lo fue desmantelando y descuidando en cada concesión que se hizo hasta 2007 que finalmente fuera cerrado y sospechado también por la desaparición de un turista extranjero. Hay que tener en cuenta que el antiguo edificio ya no cumple con las mínimas normas de seguridad, desplazamiento, habitaciones pequeñas y falta total de servicios, ya que sus cañerías están totalmente obstruidas por el paso del tiempo y desmejorada su fachada totalmente, lo que llevaría una inversión millonaria remodelar y acondicionar por tales fines y aún así no dejaría de ser un edificio viejo.
El sitio ya no es el adecuado respecto de 20 años atrás, para una zona rural en donde se busca por sobre todo el contacto con la naturaleza y la tranquilidad: hoy muy temprano las actividades de Gendarmería Nacional casi en el mismo predio, interrumpen ese descanso reparador y ni hablar los fines de semana en horario de la siesta con los campeonatos de fútbol, ya que la cancha está a escasos 50 metros del edificio.
Por otro lado las supuestas faltantes de plazas hoteleras no son tales, la mayor parte del año hay disponibilidad de plazas ya que otros inversores, casi en forma paralela, vinieron a suplantar al antiguo hotel, como cabañas, hotel La Querencia, posadas, con mejores servicios y calidad que los identificaron durante muchos años en los primeros lugares de promoción como TripAdvisor entre otras. En todo caso lo que falta son más atractivos durante el año y esto es compromiso de todos, tanto de públicos como privados del departamento y la provincia.
La alternativa es la creación de un Centro Cultural, en donde la comunidad calingastina pueda expresar sus talentos, a través de las artesanías, sus sentimientos en el arte, la pintura, sus cualidades en música, teatro; puede implementarse desde un museo representativo del cruce de los Andes y de culturas ancestrales hasta la construcción de una sala de Ciencias para trabajar en forma conjunta con los colegios secundarios de Calingasta en turismo científico, astronómico, biológico, geológico e historia, propuesta del Observatorio Astronómico al solicitar un espacio físico en este u otro sitio cercano para oficina y actividades.
Un centro cultural, por lo tanto, es el espacio que permite participar de actividades culturales. Estos centros tienen el objetivo de promover la cultura entre los habitantes de una comunidad y proyectarlas al país y el mundo. La estructura de un centro cultural puede variar según el caso. Si se tiene pensado en hacer una inversión, de los fondos fiduciarios del proyecto minero Casposo, se puede incorporar un auditorio con escenario, biblioteca, sala de computación y otros espacios, con la infraestructura necesaria para dictar talleres o cursos y ofrecer conciertos, obras de teatro, proyección de películas, etc.
El centro cultural suele ser un punto de encuentro en las comunidades más pequeñas, donde la gente se reúne para conservar tradiciones y desarrollar actividades culturales que incluyen la participación de toda la familia.
Finalmente, el centro cultural brinda oportunidades ya que por lo general, las actividades son gratuitas o muy accesibles, de modo que ninguna persona quede afuera por cuestiones económicas. La propiedad de los centros culturales suele ser municipal, o de asociaciones como ONG o cooperativa, ya que habitualmente no se trata de instituciones con fines de lucro. Si se quiere otro hotel, habrá que hacer todo un estudio de factibilidad, del sitio sobre todo y de viabilidad política y social que lo justifique.
