El cuidado del medio ambiente es una premisa de las Naciones Unidas que se vuelca en recomendaciones para que los Estados miembros implementen acciones sólidas destinadas tanto a evitar la contaminación ambiental como a preservar los recursos naturales, considerados como un legado de mejores condiciones de vida para las nuevas generaciones. Es el fin de esta cruzada ecológica internacional.

Ello ha dado lugar a un mensaje de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en oportunidad de celebrarse el lunes último el "Día Mundial del Hábitat”, señalando en un mensaje la importancia de proteger y gestionar los árboles y bosques situados dentro y alrededor de las ciudades, frente a la decrepitud de ese patrimonio se requiere políticas e inversiones orientadas a fortalecer los recursos de subsistencia y mejorar el medio ambiente en un mundo cada vez más urbanizado.

La FAO advierte sobre un porcentaje cada vez mayor de la población mundial que vive en las ciudades y sus entornos, y la importancia del arbolado para mitigar los impactos de alteraciones meteorológicas, de inundaciones y como un valioso aporte a la economía, ya que el arbolado urbano ayuda al ahorro energético al actuar como barrera térmica frente a las altas temperaturas. En ese sentido pone énfasis en el hábitat de las zonas áridas o semiáridas, caso de nuestra provincia, donde los efectos del cambio climático global pueden ser mayores al acentuarse las variables meteorológicas cíclicas. Los microclimas que conforman los cinturones verdes que rodean a las ciudades, como funciona la avenida de Circunvalación, extendidos al Gran San Juan, es una de las buenas prácticas en la silvicultura urbana y periurbana propuesta por la FAO, lo cual debe llevar tranquilidad a los sanjuaninos, mientras avanza también la forestación del Acceso Sur en nuestra ciudad, con igual propósito.

Lo importante es crear una conciencia ecológica en la población -más allá de los programas oficiales-, de manera de hacer de la forestación y del cuidado del árbol una actividad comunitaria constante ya que entre tantos beneficios se pueden crear en zonas periurbanas oasis de diversidad biológica, con actividades recreativas que se suman a un cúmulo de oportunidades para mejorar la calidad de vida en áreas de altas densidad poblacional.