El 10 de marzo de 1949, un grupo de empresarios locales, encabezado por el Ing. Marcelino Rins y secundado por el Ing. Alberto R. Costantini y por Juan B. Ruffa, con la presencia de representantes de empresas constructoras y viales sanjuaninas afiliadas a la Cámara Argentina de la Construcción, se autoconvocó con el propósito de fundar la Delegación San Juan de la CAC, la que quedó legal y definitivamente constituida el 20 de julio de 1950.

Las empresas pioneras de la Comisión Provisoria Constitutiva presidida por el Ing. Rins, fueron Calcioli & Rins SRL; DELCA SRL; Walter Melcher; ICA SRL; La Vial de Cuyo; Red Caminera Argentina y Clausen & Cía., a las que posteriormente se fueron agregando otras.

Hoy, la República Argentina debe afrontar las consecuencias de una gran crisis global de origen externo, cuyos efectos pueden resultar de difícil evaluación e imprevisibles consecuencias para el desarrollo socioeconómico del país.

Ya con anterioridad, en los años 1890 y 1930 tuvimos que soportar las consecuencias de dos grandes crisis, de las cuales el país pudo salir airoso en pocos años gracias a la aplicación, por parte del Gobierno, de soluciones imaginativas que no solo sacaron al país de tan crítica situación, sino que lo ubicaron entre las naciones más prósperas del mundo.

Entre otras acciones, en ambas oportunidades el Gobierno construyó infraestructura para transformar el desierto en la cuenca agropecuaria más productiva del planeta, sobre la base del desarrollo de la red ferroviaria, la infraestructura portuaria y la Red vial argentina, con la consecuente reactivación de la economía y con gran ocupación de mano de obra gruesa y especializada. Todo ello permitió no solo pagar las deudas existentes, sino que impulsó al país hacia un crecimiento económico vertiginoso.

El notable desarrollo del sector privado de la industria de la construcción iniciado a partir de 1933, motivó la necesidad de constituir una federación nacional de empresas y entidades gremiales empresarias afines, que representara los objetivos e intereses de la industria madre.

Fue así que el 6 de febrero de 1936, nace en la Capital Federal la Cámara Argentina de la Construcción, institución que a lo largo de su prolongada existencia ha merecido el reconocimiento público por su indiscutida representatividad y su significativa acción al servicio de la comunidad.

Por similares motivos, la Delegación San Juan de la CAC tuvo su origen en el aporte que el sector sanjuanino de la construcción efectuara para salir de la profunda crisis económica provocada por el terremoto del 15 de enero de 1944 en la provincia.

Después de los 60 años transcurridos desde aquel lejano 10 de marzo de 1949, la Delegación San Juan de la CAC es reconocida como uno de los principales protagonistas del desarrollo socioeconómico provincial y han sido sus empresas asociadas las que ejecutaron gran parte de las obras más significativas para la economía de la región y bienestar de sus habitantes.

A comienzos de 2000, cuando se inicia una de las crisis más devastadoras de la historia del país, la Delegación contaba con 12 empresas asociadas. Por entonces, la industria de la construcción local llegaba a tener en actividad alrededor de 500 obreros y el Registro Provincial de Constructores no tenía inscriptas más de 20 empresas calificadas.

En esa oportunidad se vuelve a convocar al sector de la construcción para que, a modo de locomotora, liderara la reactivación de la economía provincial. Aceptado el desafío, el sector comienza a crecer, con el esfuerzo que significa el crecimiento natural en épocas de profunda recesión económica.

Actualmente la Delegación San Juan cuenta con 36 empresas socias y en momentos picos de la actividad, en San Juan se llegó a tener alrededor de 8000 obreros registrados en puestos directos, lo que da la pauta de la importancia que reviste el sector de la construcción para motorizar la reactivación de la economía y para dar sostenibilidad al crecimiento.

Hoy, ante una nueva crisis, se vuelve a convocar al sector. Convencidos que "La Industria de la Construcción constituye uno de los principales instrumentos para la salida de cualquier crisis económica que pueda afectar al país, sentando las bases para un real crecimiento productivo y un desarrollo económico sustentable", los constructores sanjuaninos están listos para afrontar este nuevo y duro desafío.