Desde épocas remotas los cohetes interesaron a los humanos para alcanzar el cielo, incógnita fascinante. Sin embargo no fueron fines pacíficos los que llevaron a los alemanes, durante la 2da Guerra Mundial, a lanzar el primer cohete, y luego, mejorando sus alcances, miles de ellos contra los aliados. Terminada la guerra, los avances científicos enfrentaron a dos países, EEUU y URSS, en una competencia por la conquista del espacio. La propaganda de ambos, resaltaba los adelantos tecnológicos y el potencial militar, mientras simultáneamente se desarrollaba una guerra de espionaje. Los cohetes ponían en órbita satélites y el incesante desarrollo tecnológico valía tanto para viajes espaciales como para misiles balísticos intercontinentales ó para espiar al contrincante con cámaras fotográficas y radares. El doble propósito alentó la carrera y fue el origen de una "guerra fría+ por la supremacía espacial y militar.
Ante tales avances, para 1957-58, se celebró el Año Geofísico Internacional y ambos países estaban listos para enviar satélites científicos al espacio. La Unión Soviética fue la primera en enviar Sputnik 1, el 4 de octubre de 1957 y cuatro meses después lo hizo EEUU con Explorer 1, tras fallidos intentos desde Cabo Cañaveral. El primero, hizo determinaciones sobre la densidad atmosférica y el segundo descubrió partículas cargadas, provenientes del Sol, atrapadas por el campo magnético terrestre (cinturones de radiación Van Allen). Entre tanto, en Noviembre del 57, Sputnik 2 llevó al espacio a la perra Laika con una muerte programada para el día décimo, pues aún no se implementaban las tecnologías de recuperación. Pero la perrita murió a las pocas horas, víctima del calor y el estrés. Para 1960, dos perras rusas orbitaron la tierra y fueron recuperadas y EEUU envió un chimpancé como antecesor de un ser humano. Nuevamente los soviéticos se adelantaron y el 12 de Abril de 1961, Yuri Gagarin se convirtió en el primer cosmonauta que a bordo de la nave Vostok 1, orbitó la Tierra. Apenas 23 días después el norteamericano Alan Shepard hizo lo mismo a bordo de Freedom 7 y al año siguiente John Glenn la orbitó tres veces. La URSS envió dos tripulantes y la primera mujer, Valentina Tereshkova. En 1964 un soviético realizó el primer paseo espacial, con inconvenientes para regresar a la cápsula.
En esa primera etapa, la URSS lideraba la carrera. Sin embargo, el Presidente Kennedy se propuso llegar primero a la Luna. En 1959 los soviéticos habían hecho llegar una sonda al satélite natural y era inminente el envío de seres humanos. EEUU preparó entonces el Programa Apolo con el cohete más grande y más pesado jamás construido.
El trágico destino de Kennedy en 1963, convirtió a Johnson en sucesor de sus ideas, máxime cuando en 1967 el intento soviético con la Soyuz, fracasó. El 20 de Julio de 1969, tras haber alunizado el día anterior, Neil Armstrong se convirtió en el primer ser humano en pisar la Luna. El piloto del módulo de mando era Collins y el del módulo lunar, Aldrin. Este momento del siglo XX, se considera clave. Pudo ser observado por unos 500 millones y, tras el alunizaje EEUU renunció al derecho a propiedad de la Luna, dejando sentado que el espacio no tiene propietarios. Para entonces, sondas de uno y otro país, habían sobrevolado Venus, Mercurio, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno y para 1971 comenzó a operar MIR, la primera Estación Espacial. Poco a poco, otras naciones desarrollaron sus propios programas y la carrera espacial fue decreciendo en confrontaciones. Para 1975 la misión conjunta Apolo-Soyuz, acopló ambas naves y los tripulantes de uno y otro país, pasaron de una a la otra. Comenzó una etapa de colaboración que se debilitó en 1983 con la propuesta de Reagan de Defensa Estratégica (conocida como Guerra de las Galaxias) y que se resolvió con el colapso de la URSS en 1989.
Para la Humanidad, la carrera espacial dio énfasis a la Educación, especialmente a las disciplinas Matemática y Física y su tecnología se aplicó a alimentos desecados, ropa, gafas. La electrónica, la medición remota y la robótica, se potenciaron.
Hoy más de 1000 satélites artificiales orbitan la Tierra, transmitiendo comunicaciones, midiendo datos climáticos, realizando estudios geográficos. Además la NASA y la Agencia Espacial Europea aliada con Rusia, intentan enviar misiones humanas a Marte. Los japoneses quieren captar energía solar desde la Luna y la NASA con satélites desde el espacio. Esperanzas para una Humanidad que comprende que su supervivencia depende de la obtención de energía de fuentes renovables. La del Sol, al menos por ahora, es inagotable y para cuando dentro de miles de millones de años, su luz se extinga, los humanos que quieran sobrevivir, deberán haberse adaptado a vivir en el espacio.
(*) Licenciada en Bioquímica.
