El conocimiento debe aflorar y convertirse en un saber práctico y dinámico, que tenga inmediata aplicación en el competitivo mundo laboral en el que nos toca vivir. Si el conocimiento es solo epidérmico no puede ser utilizado para las herramientas cognitivas específicas, que delinean una educación con mayores posibilidades de inserción en el orbe tecnológico. Sin duda alguna, la mayoría de los seres humanos poseen distintos tipos de inteligencia como la verbal, la matemática, la musical, la espacial, la intrapersonal e interpersonal. Una de ellas es la dominante en la formación de los docentes y de los educandos en el más tradicional de los binomios, que se enfrenta hoy al desafío de la cibernética y del cambio. Para los especialistas como Gardner "la comunicación es la más básica y vital de todas las necesidades de la supervivencia física”. Incluso para alimentarse, desde los tiempos prehistóricos, los hombres necesitaron entenderse y cooperar los unos con los otros mediante la comunicación interpersonal. Sin embargo, pensar que la comunicación sólo es metafóricamente un puente de palabras es erróneo, ya que los vocablos si bien tienen una gran importancia significan nada más que el 7% de la capacidad que tienen los hombres de influir en individuos y grupos sociales.
El poder de la imagen manejado por el mundo visual, que nos asedia, está formado también por el tono de voz, los gestos, el lenguaje corporal, la postura de los interlocutores.
Muchos indagan acerca de los secretos que llevan al éxito a los buenos comunicadores.
Indudablemente existen personas carismáticas que crean un verdadero clima favorable en el área tan especial de las habilidades comunicativas. Pero las personas deben aprender a desarrollar sus potencialidades y atreverse a la comunicación expuesta al lenguaje concreto, directo, accesible sin ser vulgar y alcanzar los objetivos previstos. Por otra parte, es importante destacar la energía que el mundo pierde debido a errores de comunicación. Informes mal escritos, explicaciones equivocadas, mensajes ambiguos y confusos, lo que lleva a una pérdida de tiempo e inversión.
Una buena sintonía, la comprensión cabal de los mensajes y la actitud empática (ponerse en el lugar del otro) ayudan a evitar conflictos entre hombres y comunidades porque una palabra oportuna, un gesto cordial, una mirada prudente y reveladora sobre los hechos cotidianos ayudan a ver la vida con optimismo.
