Según un estudio del Observatorio de la Educación Básica de la Argentina, los dos millones de computadoras personales entregadas a alumnos de los niveles primario y secundario se utilizan poco en las aulas. El relevamiento fue hecho para indagar sobre las deficiencias del sistema y poder corregirlas. Este diagnóstico muestra que los docentes, y en consecuencia los chicos, emplean las netbooks casi exclusivamente en sus casas pero no en el aula.
Los dispositivos tecnológicos no han encontrado aún un lugar curricular. La falta de una currícula específica que incluya a la netbook dentro del aula es una de las explicaciones sobre la falta de resultados educativos de estos programas, ya que si bien todos tienen la computadora, nadie sabe para qué usarla todavía. Del estudio emerge que un 52% de los docentes del nivel primario no usa la computadora en la escuela. En cambio, un 73% manifestó que la emplea en su hogar. En el nivel secundario, esta cifra asciende a 58%, mientras que un 84% dijo que la conecta en su casa. Sólo un 8% de los maestros del nivel primario y un 10% del secundario expresaron que emplean la netbook en el aula. La encuesta se realizó entre 550 escuelas de todo el país, en las que fueron entrevistados 571 directores, 815 docentes y 325 preceptores.
Otro dato que aparece como una limitante de estos programas es la distribución geográfica del acceso a internet. El 24% de las computadoras entregadas a los docentes del nivel primario no tiene ninguna conexión a internet y en el nivel secundario, alcanza a sólo el 23 por ciento. Para mejorar la situación educativa nacional es necesario proporcionar condiciones básicas para el funcionamiento del sistema, y el cumplimiento de la exigencia de la obligatoriedad escolar que establece la ley. Habrá que avanzar del mero reparto de computadoras y capacitación para el uso técnico de las mismas, a idear una nueva escena escolar que permita relacionar de un modo pedagógicamente fructífero las nuevas tecnologías de producción y transmisión del conocimiento con una redefinición de la función docente y del lugar del alumno que sigue siendo el núcleo central del sistema educativo.
La escuela argentina es antigua, organizada curricularmente como hace un siglo, que supone un alumno que no ha cambiado a lo largo del tiempo. Para avanzar en lo nuevo se hace necesario garantizar lo básico que es un lugar en la escuela y un docente dispuesto a enseñar.
