El G7 se comprometió este sábado a adoptar "las medidas necesarias” para mantener la estabilidad financiera y a mostrarse "ágil y flexible” en sus políticas macroeconómicas para contrarrestar las incertidumbres económicas.
En su declaración conjunta los líderes del Grupo de los Siete se mostraron confiados en la resistencia del sistema financiero tras su adaptación a "múltiples shocks”, como la pandemia de covid, la guerra ruso-ucraniana y la presión inflacionaria, pero señalaron la necesidad de mantenerse "vigilante”.
El G7 se comprometió a emprender políticas orientadas al crecimiento y que "apoyen la sostenibilidad fiscal a medio plazo y la estabilidad de precios”.
Las potencias reconocieron que "la inflación se mantiene alta”, pero dijeron que los bancos centrales siguen "comprometidos” con sus políticas para estabilizar los precios.
El foro multinacional dedicó un apartado a la transformación del sector financiero, incluida la digitalización bancaria, que esperan abordar más en detalle en el futuro, con el objetivo de "aprovechar” los beneficios de esta innovación y conocer "los riesgos potenciales” que implican para responder mejor ante contingencias.
El G7 se ha propuesto explorar vías para fortalecer el sistema financiero actual tras el reciente episodio de quiebras de varias entidades financieras regionales estadounidenses y los problemas experimentados por la suiza Credit Suisse.
Los criptoactivos son otro de los quebraderos de cabeza para el grupo, que considera que "la vigilancia efectiva, la regulación y la supervisión son cruciales” para abordar los riesgos que entrañan estas actividades mientras se apoya "la innovación responsable”.
Los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido trasladaron su preocupación por los "serios retos” sobre la sostenibilidad de deuda, especialmente entre las economías pequeñas y medianas, y la necesidad de poner en marcha organismos para responder a tiempo a potenciales problemas.
RELACIÓN CON CHINA
Por otra parte, los líderes del G7, reunidos en la ciudad japonesa de Hiroshima, aseguraron hoy que quieren tener "relaciones constructivas y estables” con China, pero advirtieron sobre sus "actividades de militarización” en la región de Asia y el Pacífico. En un comunicado, los países del grupo (Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Reino Unido, Alemania e Italia) expusieron una serie de preocupaciones sobre las actividades económicas y militares de China. Pero también trataron de mantener la puerta abierta a la cooperación y evitar que se agraven aún más las tensiones entre la segunda economía más grande del mundo: "Estamos dispuestos a construir relaciones constructivas y estables con China, reconociendo la importancia de comprometernos con franqueza y expresar nuestras preocupaciones directamente a China”. "Nuestros enfoques políticos no están diseñados para dañar a China ni buscamos frustrar el progreso económico y el desarrollo de China”, continuó la declaración de los jefes de Estado y de Gobierno del G7 reproducida por la agencia de noticias AFP. "Llamamos a China a dialogar con nosotros, incluso en foros internacionales, sobre temas como la crisis climática y la biodiversidad”, añadió el texto.
Al mismo tiempo, reafirmaron su "oposición” a cualquier "militarización” china en la región Asia-Pacífico, asegurando que no existe "fundamento jurídico" para las "reivindicaciones marítimas expansivas" de China. Además, el comunicado reiteró que la "paz y la estabilidad” en el estrecho de Taiwán es "indispensable” para la seguridad mundial.
Por Agencia EFE
