La primera mujer ingeniera geógrafo de la Argentina y de Sudamérica, pionera en su especialidad, es sanjuanina y se graduó en 1956 con los más altos honores en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Cuyo. Se trata de Adela Abraham de Epstein, actualmente doctora en Astronomía, posgraduada en Córdoba y especializada en los Estados Unidos, donde desarrolla una intensa actividad de investigación y consultoría científica, no solamente en astrofísica, sino también en distintas áreas del saber humano.

La doctora Abraham de Epstein es oriunda de Caucete, estudió en la Escuela rural Nro. 118 y luego en el Colegio La Inmaculada. Sus estudios secundarios fueron cursados en el Liceo de Señoritas del Colegio Nacional Mon. Pablo Cabrera, donde fue elegida "Mejor compañera” por el Rotary Club de San Juan.

Fue calculista en el observatorio "Félix Aguilar” de nuestra provincia. Se especializó en cálculos de iones en el Centro Atómico de Bariloche y en astronomía y astrofísica en el observatorio de Córdoba. Posteriormente, contrajo matrimonio con el doctor Isadore Epstein, eminente científico de la Universidad de Columbia, Yale, investigador y docente en astrofísica de los Estados Unidos. El Dr. Epstein, a sugerencia de su esposa y por sus propias observaciones, luego, fue quien determinó el sitio más adecuado para que se instalara en Calingasta el Observatorio Astronómico "El Leoncito” y la "Estación de Altura Carlos Ulrico Cesco”, por convenio con la citada universidad norteamericana.

El matrimonio se radicó en la ciudad de Nueva York y juntos trabajaron 32 años sobre investigaciones de cúmulos galácticos y estrellas variables en la Universidad de Columbia.

Al fallecer su esposo, la Dra. Abraham de Epstein donó parte de su biblioteca particular a la facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de San Juan. El traslado se realizó a través de la Embajada Argentina, y por sus dimensiones fue enviada en barco hasta Buenos Aires, y luego a San Juan.

Actualmente, realiza viajes culturales al exterior y profundiza en conocimientos científicos en general y mantiene vínculos de amistad con personalidades de todo el mundo, donde la reciben con especial estima y respeto.

Cabe destacar que el semanario "Catholic New York” la nominó como una de las mujeres más benefactores de Estados Unidos ya que coopera con 77 fundaciones destinadas a la ayuda de minusválidos, ancianos, niños desamparados y avances en medicina.

Es una estudiosa permanente de temas como los cambios climáticos y variables astronómicas que preocupan al planeta.

Además ha sido elegida recientemente para integrar como miembro destacado de su comunidad el Tribunal Supremo de Justicia de Nueva York. También es anfitriona de becarios universitarios en la ciudad neoyorkina.

La facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan, al cumplir su 70 aniversario de creación le entregó una plaqueta recordatoria en mérito a su destacada actuación.

Silenciosa y casi anónima ha compartido experiencias con el Premio Nobel de Astrofísica, doctor Chandra Sekhar, y merece el mayor de los homenajes por su humilde sencillez y excepcional sabiduría.

La doctora Abraham de Epstein, en frecuentes visitas a San Juan, dicta conferencias sobre su especialidad y colabora con instituciones de bien público sanjuanino, lo que la proyecta en su labor humanitaria no solo en los EEUU sino en su propio terruño.