Diez científicos argentinos, que estaban radicados en el exterior, desde hace décadas, han regresado al país en el marco de un programa de repatriación y relocalización.
El grupo se suma a otros investigadores que aceptaron la convocatoria de la Agencia de Promoción Científica y Tecnológica, dependiente de los ministerios de Educación y de Ciencia y Tecnología, para trabajar y ejercen la docencia en universidades y centros de investigación.
La repatriación asegura al beneficiario continuar sus tareas en su propio país, en este último caso en biología, materiales, mecánica, química, energética, informática, comunicaciones, medio ambiente, minería y recursos hídricos, entre otras áreas. Los investigadores provienen de Estados Unidos, España, Francia, Alemania, Brasil, Reino Unido, Canadá, Chile, México, Suiza e Italia, hacia dónde emigraron en busca de mejores condiciones laborales y económicas.
La Agencia ya invirtió 5.568.000 pesos en la repatriación y relocalización de 18 investigadores y en las becas de formación doctoral de otros 16 científicos. El ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, ha destacado la transferencia de Pablo Monetta, doctor en ciencias químicas, científico relocalizado de Córdoba a San Juan.
El programa de repatriación y relocalización es trascendente porque se recuperan los cerebros que necesita el desarrollo del país, pero deberá contar con un celoso seguimiento para evitar las frustraciones que originaron el éxodo, ahora felizmente revertido.
