Observando la campaña presidencial de Colombia, me pregunto si los candidatos, en el fragor de la campaña, no dirán algo que pueda darle a Hugo Chávez una excusa para cancelar las elecciones legislativas de septiembre en Venezuela. Por un lado, Colombia celebrará las elecciones presidenciales el 30 de mayo, para suceder a Alvaro Uribe, quien goza de gran popularidad por su ofensiva contra las guerrillas marxistas y sus denuncias sobre el apoyo de Chávez a los grupos armados colombianos. En ese contexto, varios candidatos tratarán de ganar el voto oficialista para ver quién es el más "uribista" de todos.
El candidato del partido de Uribe, el ex ministro de defensa Juan Manuel Santos, lleva la delantera en las encuestas con el 36% de intención de voto, seguido por la candidata del Partido Conservador, Noemí Sanín, con el 17 por ciento. Santos fue el ministro de línea dura que dirigió el rescate de la ex senadora Ingrid Betancourt en 2008, tras varios años de haber sido secuestrada por la guerrilla. También dirigió ese año el ataque contra un campamento de las FARC en Ecuador, en el que se descubrieron computadoras con miles de e-mails que mostraban un activo apoyo de Venezuela a la guerrilla colombiana.
Cuando le pregunté a Santos qué cambiaría de la política exterior de Uribe -especialmente en lo referido a Chávez- en el caso de ganar, me respondió que él sería más proactivo. "Nuestra diplomacia ha sido muy pasiva. Necesitamos tener una diplomacia más proactiva, más colocando al país en un escenario internacional donde podemos ser un jugador (importante). Hasta ahora, Colombia ha estado a la defensiva, porque durante muchos años fue noticia en el mundo por los secuestros y altos índices de asesinatos y narcotráfico. Ya no es así, y la diplomacia debería cambiar de manera acorde", explicó.
¿No hay peligro de que en la campaña, usted y sus rivales hagan declaraciones antichavistas que aumenten las tensiones entre los dos países?. "Espero que no. Ojalá nuestra democracia tenga la suficiente madurez para no caer en el juego de usar la política exterior como mecanismo de campaña interna. Incendiar los ánimos contra otro país me parecería irresponsable".
Mi opinión: Es posible que Santos no use su antipatía a Chávez como arma electoral. Pero sus rivales buscarán una tajada del voto uribista, por ver quién es el más "duro" con Venezuela. Una reciente encuesta muestra que el 66% de los venezolanos quisieran que Chávez deje el poder en 2012, o antes. No sorprende que en las últimas semanas Chávez haya subido el nivel de denuncias sobre supuestas conspiraciones para matarlo o a destituirlo. Es muy posible que, tras perder el referendo de 2007, Chávez quiera cancelar las elecciones de septiembre para no arriesgar su control absoluto del Congreso. Incluso si todos los candidatos colombianos no dicen nada que pueda encolerizar a Chávez, éste podría decir algo para provocar una reacción de los candidatos colombianos, o crear un incidente fronterizo para postergar las elecciones legislativas. En ambos casos, si los colombianos no miden sus palabras, terminarán ayudando -sin querer- a consolidar la dictadura en Venezuela.
