El martes último se cumplieron veinte años de la Declaración de Chapultepec, por iniciativa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), un documento breve pero enérgico, que ha servido para construir cultura sobre libertad de prensa y de expresión en las Américas.

El mensaje del organismo continental, en ocasión de cumplirse los 20 años de la La Declaración de Chapultepec, recuerda a los visionarios de la época, que idearon un documento que a la par de ayudar al periodismo y a los medios a hacer mejor su labor, obliga a los gobiernos a respetar el derecho del público a la información y a abrir más espacios y procesos democráticos. Después de 20 años, la Declaración de Chapultepec sigue tan vigente como siempre, dice la SIP, en un continente todavía afectado por las violaciones a las libertades de prensa y expresión.

Al conmemorar el pronunciamiento del Castillo de Chapultepec, México, la SIP anunció una serie de actividades. La primera será en Barbados del 4 al 7 de abril próximo, donde se discutirá su relevancia como documento para preservar, promover y defender la libertad de prensa. Los actos seguirán durante la asamblea de la SIP en Santiago, Chile, en octubre y en encuentros regionales y webinarios en los que se abordará la aplicación de sus principios, esenciales para el derecho del público a la información y el robustecimiento de las democracias.

La Declaración, redactada por ex presidentes democráticos, premios Nobel, líderes y periodistas, destaca que: "Sin libertad no puede haber verdadero orden, estabilidad y justicia. Y sin libertad de expresión no puede haber libertad”.

Tras recordar a los visionarios que hicieron posible este documento y su utilidad, la presidente de la SIP, Elizabeth Ballantine, "The Durango Herald”, Colorado, dice que la relevancia de la Declaración radica en que nos compromete como periodistas, pero especialmente como ciudadanos, a defender y promover las libertades de prensa y de expresión como prioridades para alcanzar el bien común.

La Declaración contiene 10 principios básicos para que una prensa libre cumpla su papel esencial en democracia. Fue aprobada durante la Conferencia Hemisférica sobre Libertad de Expresión del 11 de marzo de 1994 y adoptada por jefes de Estado, líderes, académicos, estudiantes y ciudadanos del continente.

El presidente de la Comisión de Chapultepec, José Roberto Dutriz, "La Prensa Gráfica” de El Salvador, remarca no solo el compromiso de buscar permanentemente la verdad, exigir libertad y tolerancia, sino también a respetar normas y criterios éticos en la comunicación. Para el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, Claudio Paolillo, "Búsqueda”, Uruguay, la Declaración se ha transformado en una vara esencial para medir los niveles de libertad y democracia del que gozan los países, ayudando a crear jurisprudencia para garantizar los derechos y libertades individuales. En 2001, la Declaración de Chapultepec fue base de la redacción de la Declaración de Principios de Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de la OEA.

El Programa Chapultepec cuenta con apoyo económico del Fondo James McClatchy de La Fundación San Francisco, California. Desde sus orígenes y por más de una década, tuvo el aporte de la Fundación Robert R. McCormick, de Illinois, EEUU.