
Nayib Bukele seguirá siendo presidente de El Salvador durante cinco años más tras el aplastante triunfo que obtuvo en las elecciones del domingo contra su competidor, Manuel Flores (FMLN), a quien sacó una gran diferencia al obtener 1.600.000 votos sobre los 139.000 que obtuvo su contrincante. Por eso se dice que en esta ocasión en El Salvador se han roto todos los récords de todas las democracias en toda la historia del mundo.
También se ha consignado que la oposición no pudo hacer nada frente a la aplastante popularidad del mandatario, que en su primer gobierno logró que El Salvador pasara a ser uno de los países más seguros de América aunque también recibió acusaciones de graves abusos contra los derechos humanos.
Bukele se mantendrá así en el poder por otros cinco años y se convertirá en el primer presidente en gobernar el país centroamericano por un segundo mandato consecutivo desde que en 1983 se promulgó la actual Constitución, que prohíbe la reelección inmediata.
Sin embargo, los jueces de la Sala de lo Constitucional -elegidos por la Asamblea Legislativa en la que el partido de Bukele contaba con mayoría- realizaron una controvertida interpretación de la Constitución y dieron luz verde finalmente a su candidatura.
Claves por las que Bukele fue reelecto
* Mayor seguridad: El motivo principal del triunfo de Bukele es el de haber reducido los niveles de violencia a mínimos históricos después de que en 2015 llegó a ser el país con mayor número de homicidios per cápita en todo el mundo.
Desde que en marzo de 2022 aprobó el régimen de excepción para el país, más de 75.000 personas fueron detenidas por presuntos vínculos con las pandillas que durante décadas aterrorizaron a los salvadoreños y que, en la actualidad, se encuentran prácticamente desarticuladas.
La seguridad regresó a la mayor parte del país. Los salvadoreños aseguran que pueden transitar libremente entre zonas que antes contaban con "fronteras invisibles" al estar controladas por pandillas rivales. Comerciantes y empresarios dejaron de sufrir extorsiones y otros países se interesaron por replicar el modelo de "mano dura" de Bukele.
Sin embargo, el hecho de que algunos derechos constitucionales estén suspendidos durante el régimen de excepción hizo que el gobierno recibiera miles de acusaciones por detenciones arbitrarias.
* Un cambio de imagen para El Salvador: Pese a estas críticas, Bukele sigue siendo considerado el presidente más popular de América latina con un índice de aprobación de hasta el 90% según varios estudios, por lo que había escasas dudas de que sus resultados electorales fuesen arrolladores.
Junto a su imagen altamente valorada en El Salvador, otra de las claves de su éxito fue la transformación del país que Bukele se esforzó por proyectar a nivel internacional. Y uno de los primeros titulares mundiales logrados por el país fue cuando se convirtió en el primero del mundo en adoptar el bitcoin como divisa de curso legal en 2021.
Bukele admitió que su arriesgada apuesta por la criptomoneda -cuyo uso hoy en las calles del país es totalmente anecdótica- también serviría como un "cambio de imagen" para un país que hasta entonces sólo era reconocido internacionalmente por su violencia.
El presidente adoptó otras iniciativas para atraer las miradas hacia El Salvador y transmitir su nueva realidad. Así, se convirtió en sede de grandes eventos como Miss Universo o los Juegos Centroamericanos y del Caribe. También recibió la visita del Inter Miami de Lionel Messi para jugar contra su selección nacional de fútbol.
El turismo empezó a interesarse por viajar a un lugar al que antes prestaba antes poca atención.
Además, el país asistió recientemente a la construcción de grandes megaproyectos financiados por China como el nuevo Estadio Nacional o la impresionante Biblioteca Nacional, que funciona las 24 horas durante todos los días del año.
* El papel de la oposición: A los logros conseguidos durante el primer gobierno de Bukele se suma como otra clave de su éxito el hecho de que la oposición frente a él se encuentra en una situación sumamente debilitada y sin opciones de hacerle frente.
En las elecciones de hace cinco años, el mandatario logró romper con el bipartidismo tradicional que históricamente gobernó El Salvador desde el fin de su guerra civil. Y este domingo, los candidatos de esas dos formaciones (FMLN y Arena) quedaron a una distancia abismal.
Al margen de la arrolladora popularidad del presidente, Bukele insistió en campaña en alertar sobre lo que podría suceder si el país volvía al pasado. Otro de los obstáculos para la oposición es el hecho de que la Asamblea en la que el partido de Bukele cuenta con mayoría aprobó reducir el número de diputados de 84 a 60 para esta nueva legislatura y adoptar la fórmula D"Hondt para distribuir los escaños, la cual favorece a los partidos mayoritarios.
Sus defensores aseguran que la medida pretende ahorrar gastos en burocracia y fomentar la transparencia, pero los críticos subrayan que sólo es una táctica de Bukele para mantener el control de la Asamblea.
Además, los partidos no recibieron del Ministerio de Hacienda la deuda política, que es el mecanismo de financiamiento público para el proceso electoral.
Inseguridad alimentaria
Sin duda la situación económica es la asignatura pendiente que tiene Bukele. Según datos de la FAO de entre 2020 y 2022, más del 48% de la población salvadoreña padecía inseguridad alimentaria que la llevaba a no comer lo suficiente por el aumento de precios. La canasta básica se encareció en un promedio de casi U$S 54 entre 2019 y octubre de 2023, pese a que el salario mínimo en El Salvador es de U$S 365.
Por corresponsalía de BBC en Centroamérica
Y Redacción DIARIO DE CUYO
