Tiene amplia repercusión en el seno familiar, la ley sancionada por la Cámara de Diputados de San Juan, con voto unánime, para que los puestos de ventas de comestibles ubicados dentro de los establecimientos escolares ofrezcan a los chicos alimentos saludables, es decir que garanticen una buena alimentación en esa etapa fundamental de crecimiento físico e intelectual.

La ingesta de alimentos en esta etapa de la vida se torna irregular, al igual que el crecimiento que es lento pero constante, por lo que es necesario asegurar una alimentación suficiente y equilibrada que acompañe al período crítico del niño. Por eso la dieta en edad escolar debe ser equilibrada con alimentos naturales que permitan la regulación del metabolismo y el normal mantenimiento de las funciones fisiológicas. Por ello es fundamental que el cuerpo reciba nutrientes como proteínas, carbohidratos, vitaminas, minerales, fibras y agua, tal como señala la norma. Además atender las necesidades de chicos con patologías diversas, caso de los celíacos.

La ley, que rige para todas las escuelas de la provincia de gestión pública y privada, debe ser reglamentada por los organismos de aplicación, los ministerios de Educación y Salud pública, quienes darán un listado de los artículos a comercializar en los kioscos internos y en las condiciones fijadas por el Código Alimentario Argentino.

La ley es oportuna, los escolares entre 7 y 12 años exigen alimentación nutritiva y suficiente para realizar una actividad inherente al crecimiento y desarrollo, aprendizaje y conducta. Un niño mal alimentado, tiene problemas de aprendizaje, en las tareas escolares tiende a ser más lento y desarrolla menos actividad física por estar demasiado agotado.