El desamparo previsional y asistencial que afecta a la gran mayoría de los trabajadores temporarios, o "golondrinas", que se desempeñan en las tareas del agro en nuestra provincia, es uno de los casos paradigmáticos del trabajo no registrado, o en "negro".

A diferencia de lo que ocurre en otras zonas agrícolas del país, las tareas rurales sanjuaninas requieren mano de obra intensiva y esporádica, según los ciclos vegetativos, e intensificada en tiempos de cosecha, como en la vendimia, donde se suman familias enteras provenientes de las provincias del Norte y de Bolivia. Este contexto de oferta y demanda laboral es difícil de encuadrar en las normas generales del empleo registrado, creando una compleja relación contractual, con serios riesgos para unos y otros frente a demandas o accidentes de trabajo. Es también problemática porque el obrero temporario trabaja unos días en una finca y sigue luego en otras propiedades, dificultando los registros y trámites que rigen para el personal mensualizado en blanco.

Para salir de la encrucijada se avanzó en decisiones políticas, por una parte, y en el ámbito administrativo nacional y provincial, por otra, a fin de llegar a un encuadre legal específico por las particularidades de la ocupación. En la primera ha jugado un papel destacado el intendente de Pocito, Sergio Uñac, impulsor de una regularización que se enmarca en disposiciones y sugerencias de la Secretaría de Agricultura y Ganadería y de las autoridades laborales de la provincia y del Registro Nacional de Trabajadores Rurales (Renatre).

La idea es realizar convenios de corresponsabilidad gremial en el marco de la Ley 26.377 y el Decreto 1370/08. Este encuadre legal se incluiría en la tarifa sustitutiva de los aportes y contribuciones patronales y demás valores de los subsistemas de la seguridad social, de acuerdo a las primeras conversaciones. Además, se busca que la tarifa regulatoria se refleje en los montos de aportes similares a los del monotributista trabajador doméstico, sumándole las cargas propias de los convenios de los trabajadores rurales, que estarían contenidos en una tabla de cifras equitativas para asumirlas por los sectores involucrados.

La solución de la serie de problemas que aqueja a los trabajadores temporarios en negro, en particular frente a un accidente o enfermedad personal o de su grupo familiar, y por añadidura las consecuencias para el empleador, será trascendente por inédita y como bien social.