En la antigüedad, las bibliotecas era un espacio reservado para un grupo selectos de personas, entre ellos sabios y eruditos de cada pueblo o ciudad, quienes tenían como misión la conservación y preservación del conocimiento. Los libros y los mapas eran guardados como verdaderos tesoros pero era de utilidad sólo a este grupo de estudiosos. Hoy la realidad es otra, las bibliotecas brindan un servicio en función a todos los ciudadanos de cada pueblo, ciudad o comunidad. El material bibliográfico que ingresa a estos centros no solo deben ofrecer información, sino también posibilitar la investigación y la formación, y promover la recreación.

La biblioteca Popular Juan Rómulo Fernández está ubicada en la avenida José Ignacio de la Roza 4456 (Oeste), en la antigua y pujante localidad de La Bebida, en Rivadavia. Puede ser considerada como una de las más importantes instituciones productoras de cultura y conocimiento, que se emplazan sobre este transitado eje.

El 16 de agosto de 1940, se reunieron en el local de la escuela Juan José Castelli, vecinos de la localidad por invitación de los miembros de la Sociedad Cooperadora Nocturna con el objeto de formar una biblioteca popular, por lo que esa fecha es considerada como la de la fundación de esta asociación civil. En la ocasión se nombró como presidente provisorio a Arnobio Videla y como secretaria a la señora Angélica de Morales.

Según Beatriz Rosado de Bacca, en su obra ‘Biblioteca Popular Juan Rómulo Fernández y su Trascendencia para el Pueblo de la Bebida” (1999), la iniciativa fue promovida por el ideal sarmientino y lo comprobamos por una frase de nuestro comprovinciano: ‘Hay una Escuela Normal de un lado, ha de haber de otro bibliotecas, esto es el alfa y la omega del sistema+. En este caso, la escuela Juan José Castelli es el alfa y la omega la biblioteca Popular Juan R. Fernández.

En relación a la elección del nombre, Beatriz Bacca, afirmó que ‘el mismo fue idea del Sr. Aldo A. Videla, quien propuso el nombre de ‘Juan Rómulo Fernández+, debido a sus altos méritos como periodistas, historiador y escritor+. Este notable escritor sanjuanino radicado en Buenos Aires, que tanta páginas le dedicó a nuestro pasado y a nuestra geografía, sentía en el alma su tierra sanjuanina. En el Manual de San Juan 1562-1962, dirigido por Julio Ares (1962), se refería a Rómulo Fernández como un escritor con trabajos de trascendencia, como ‘Aberastain y las Provincias+.

El escritor Carlos Paz (1997), en su minuciosa obra ‘Efemérides Literarias Argentinas”, tuvo como propósito retratar y homenajear de manera merecida a los protagonistas de la literatura nacional. Rescató la obra de once escritores sanjuaninos, entre ellos Fernández. Consigna que ‘el 16 de enero de 1884, en la ciudad de San Juan, nace el escritor Juan Rómulo Fernández, colaborador de La Prensa, Caras y Caretas, Nosotros y Plus Ultra. Fue autor de periodismo argentino, Sarmiento, Historia de San Juan, Hombres de Acción, Saavedra y la Revolución de Mayo, entre otros libros+.

Fernández junto a Juan Pablo Echagüe, aparecen como los dos sanjuaninos firmantes del acta de fundación del Instituto Nacional Sanmartiniano producida el 5 de abril de 1933. También fue socio fundador del Instituto Sarmiento de Sociología e Historia en Capital Federal, fundado el 14 de julio de 1945.

Gracias a los datos gentilmente cedidos por nuestra historiadora Olga Salinas de Vico y del activo historiador Carlos Vico (2016), podemos mencionar que ‘Fernández fue también uno de los fundadores de la Junta de Historia de San José de Flores en Buenos Aires+, dato poco conocido en nuestra provincia.

Los motivos sobran para honrar a este olvidado sanjuanino, que tanto hizo por nuestra literatura provincial y nacional. Sin dudas fue uno de nuestros embajadores culturales en Buenos Aires.

Por todo lo dicho, sería justo que sus libros se comiencen a ser reeditado.

No puede dejarse de lado en este nuevo aniversario a la bibliotecaria Aída Vargas, por su noble y destacada labor, quien trabajo en la misma por más de treinta años. Su justo reconocimiento llega también a la sala principal de la biblioteca que lleva su nombre. Actualmente la bibliotecaria es Claudia Oliver. Gracias a ella, la biblioteca Popular logró continuidad y que las puertas se mantengan abiertas a todos los usuarios y socios.

La Bebida está de fiesta y debe enorgullecerse de contar con una biblioteca que tanto colaboró a mejorar la calidad de vida de su comunidad en estos años de vida. Por ello es importante, que la biblioteca siga siendo cuidada por la comunidad toda, para que siga guiando los pasos a las presentes y futuras generaciones.