Nuestro país sufrió otro traspiés en el Índice de Percepción de la Corrupción, que realiza Transparency International para medir el grado de transparencia en distintas partes del mundo. Este nivel se elabora en base a entrevistas con empresarios y directivos de organizaciones no gubernamentales de distintos sectores independientes de la vida nacional.

En el nuevo termómetro de la corrupción, la Argentina obtuvo 34 puntos en una escala de 0 a 100 y se ubicó en el puesto 106, de un total de 177 países auditados, lo que demuestra un retroceso respecto al ránking de 2012, cuando obtuvo 35 puntos y quedó en el lugar 102 de la tabla. Argentina también quedó descolocada en el continente, en el lugar 22 entre los 32 países americanos, desde Canadá primero a Haití, último, quedando abajo de Uruguay, por ejemplo, la nación sudamericana mejor posicionada compartiendo el lugar con Estados Unidos.

El Índice de Percepción de la Corrupción se elabora sobre a partir de las opiniones de expertos sobre la corrupción en el sector público. Se trata de empresarios y especialistas que deben responder a una decena de preguntas elaboradas por consultoras locales reconocidas e instituciones internacionales, incluyendo al Banco Mundial. En ese sentido las puntuaciones positivas son aquellas que confirman la existencia de un amplio acceso a los sistemas de información y normas que regulan el desempeño de la función pública, mientras que la falta de rendición de cuentas en el ámbito estatal son puntos negativos en las percepciones.

Frente a estas expectativas de los encuestadores surge la ausencia en nuestro país de políticas anticorrupción efectivas que lleven a controles efectivos, de manera que la impunidad no sea una constante. También la ciudadanía se siente frustrada cuando las escasas investigaciones de corrupción se diluyen en la Justicia y nunca llega una condena efectiva, a diferencia de Brasil donde prácticamente todo un Gabinete ha sido removido y varios políticos terminaron en la cárcel.

Según Huguette Labelle, presidenta de Transparency International, el índice demuestra que en todos los países está latente la amenaza de corrupción, desde el otorgamiento de permisos municipales hasta la implementación de reglamentaciones. Es que la transparencia en el poder siempre fue un desafío para la humanidad.