Las primeras víctimas fatales de la gripe A en Sudamérica, precisamente en Chile, y los 140 casos que se investigan en nuestro país, incluyendo algunos posibles en San Juan, plantean la necesidad de acciones concretas para evitar que el virus AH1N1 siga propagándose por el territorio nacional y llegue, indefectiblemente, a nuestra provincia.
Las charlas con los directivos escolares y de otras reparticiones estatales promovidas por el área de Epidemiología de Salud Pública; las acciones que se cumplen en los controles de ingreso a la provincia y la estrategia de comunicación tendiente a mantener alerta a la población, está lejos de ser las apropiadas en una situación tan delicada como la que plantea esta enfermedad.
La posibilidad de que la gripe A sea declarada pandemia, dentro de las fases de alerta de la Organización Mundial de la Salud (OMS), implica tomar todas las medidas preventivas posibles para evitar que el virus ingrese a San Juan, implementando todo tipo de controles y tener a la población preparada para evitar los contagios y reaccionar ante el menor indicio de los síntomas de la patología.
En una reciente nota publicada en este espacio, referida a las distintas maneras de enfrentar a la gripe A, se ponía énfasis en la necesidad de mantener al extremo hábitos de higiene y, de ser necesario, aislar al enfermo para evitar el contagio. Esto, que podría ser los básico dentro de una campaña de prevención, no se está difundiendo en la medida de lo esperado, especialmente para que el mensaje llegue a los sectores donde los hábitos de higiene ocupan un segundo lugar, o no son tenidos en cuenta por ignorancia o descuido.
Tampoco se está advirtiendo sobre el peligro que existe en los puntos de riesgo como puede ser el transporte público y lugares donde generalmente se producen aglomeraciones de personas.
Nos encontramos en plena época de gripes estacionales, todo un desafío que hay que sortear y ello implica preparar a la población para que pueda distinguir entre la influenza común y la AH1N1, de tan graves consecuencias.
Además, hay que tener en cuenta la gran demanda de atención médica que se puede requerir en un determinado momento, y para eso también se debe preparar convenientemente a los hospitales y centros de salud.
