La astronomía es una disciplina que despierta interés en personas de todas las edades. Los planetas, las estrellas y demás cuerpos celestes provocan curiosidad. A su vez, esta actividad genera preguntas, búsqueda de explicaciones y, sobre todo, la reflexión del hombre sobre sí mismo, y sobre su lugar en el universo. Sin embargo, la mayoría de la población desconoce cuestiones básicas respecto de cómo pueden observarse los astros a simple vista en el cielo, sus desplazamientos y los fenómenos naturales que estos movimientos provocan, tales como las fases de la luna o las estaciones del año. Si algo caracteriza al mundo contemporáneo distinguiéndolo de épocas anteriores, sin dudas, es la ciencia. Su importancia es indiscutible para el desarrollo en un país, convirtiéndose en un claro indicador del grado de soberanía que este posee. Su influencia se siente en cada aspecto de la vida diaria En nuestra sociedad, la ciencia ocupa un lugar secundario respecto a otros aspectos de la cultura, seguramente porque es ajena al quehacer cotidiano. Actualmente insertos en un escenario, donde muchos países desarrollan una astronomía de alto nivel buscando vida extraterrestre o hasta navegando entre los planetas necesitamos conocer esta disciplina. Un hecho que merece celebración, día 14 de junio pasado, llegó la sonda "New Horizons” (nuevos horizontes) después de 9 años de viaje, constituyendo un hito en la historia espacial al llegar hasta Plutón. Su objetivo era llegar hasta las fronteras de nuestro sistema solar. Pero además permitió terminar su "inventario” ya que todos los planetas fueron explorados por diferentes naves de la NASA. Aunque el hombre no pueda llegar físicamente a ninguno de ellos, lo hizo a través de exploraciones con sus ondas, robots y telescopios y se cumplieron 50 años de que los humanos hicieron la primera exploración a Marte con el robot "Mariner”. Estos hechos tal vez no sean muy importantes en las currícula educativa. Sí, buena parte de la población, muestran asombro e interés por los fenómenos astronómicos. Hoy nos llama la atención la recurrencia con que los niños atraídos por esta temática manifiestan sus inquietudes, formulan innumerables preguntas y cuestionamientos. Pese a este importante acercamiento entre astronomía y sociedad, la población posee pocos conocimientos acerca del tema y, a la vez, no tienen por hábito levantar la vista para observar el cielo y los fenómenos que allí ocurren. Es necesario que la escuela comience a incorporarlo aunque se suele estudiar en ciencias naturales. Hoy con la reciente aprobación de la Ley de Educación Provincial seguramente habrá cambios en los diseños curriculares y esta temática podrá ser incluida con mayor relevancia Agregaría algunos aspectos de esta ley, como la inclusión de las nuevas tecnologías de la comunicación, educación sexual, universalización de la sala de cuatro años, régimen de inasistencias, creación de un consejo de calidad educativa. Y volviendo al tema de la astronomía es prioritario demostrar que se puede conocer, describir el cielo con observaciones sencillas y, visitando observatorios en San Juan, los cuales están dotados de excelente tecnología y recursos humanos. Así, el alumno, comenzará a relacionar los fenómenos celestes con sucesos que nos rodean y no quedarán desconectados de nuestras percepciones cotidianas, como si fuesen sólo para científicos. Es práctica común la realización de maquetas en las cuales se visualizan en forma esquemática el orden de los planetas y algunas característica propias de cada uno. Si el estudio de la astronomía en la escuela no tiene que ver con conocer el cielo que podemos observar a diario, se brinda una idea errónea no tienen trascendencia para nuestra vida actual. Los contenidos astronómicos completa una imagen del universo que prepara a los jóvenes para poder insertarse en el mundo en que vivimos.
"El conocimiento científico es limitado y se construye a través de la superación del error. El auténtico método científico tiene un único paso: la corrección sistemática del error. Así el conocimiento individual, se construye superando errores. Es decir, la escuela, ignora el error como el mecanismo por excelencia para construir conocimiento” (Horacio Tignnelli, astrónomo, escritor y docente)
