
Hace bastante tiempo que Argentina está trasuntando una enfermedad de suma volatilidad en la mayoría de sus variables económicas que se me ocurrió tildarla de "bipolar" dado que con respecto al promocionado acuerdo con el FMI por nuestra enorme deuda, vamos de un extremo a otro, de una gran euforia pasamos a una depresión enorme, de un análisis exhaustivo para acordar nos vamos a una negativa rotunda, de visitas de auditorías de sus ejecutivos a desplantes de nuestros funcionarios, de lazos estrechos con el organismo y sus autoridades pasamos a críticas despiadadas de no acordar. Es oportuno aclarar que pido miles de perdones para quienes sufren en su salud, mente y físico por esta enfermedad, pero sirve para ilustrar la forma negativa como ven en el exterior a Argentina, lo cual se traduce en las dudas para invertir en nuestro país ante este flagelo.
Recientemente fue a la sede del FMI en Washington una misión conjunta del Ministerio de Economía y el Banco Central para avanzar en varios detalles. Son muchos los dimes y diretes de los funcionarios, pero si recurrimos a los últimos acuerdos que ha cerrado dicho ente con otros países deudores ( Ecuador, Angola, Pakistán, etc.), se puede anticipar que el correspondiente a Argentina deberá versar sobre los siguientes ítems:
Reducción del déficit fiscal por:
- Aumento de Impuestos: es una alternativa válida en países en que la recaudación sea efectiva lo cual en Argentina no es factible en cuanto a lógica económica: la presión impositiva es asfixiante, es uno de los países con mayor presión impositiva del mundo y más impuestos redundaría en un efecto contrario al deseado, o sea menor recaudación (Curva de Laffer: Arthur Betz Laffer, demuestra cómo la decisión de bajar los impuestos, puede hacer subir la recaudación fiscal mientras que subir los impuestos a un nivel asfixiante, puede producir todo lo contrario: bajar la recaudación ) y/o por reducción del gasto.
- Reducción del Gasto: lo cual sí es factible, toda vez que desde hace varias décadas la participación del estado en la economía viene siendo cada vez mayor sea por ansias de poder, intereses espurios, compromisos electorales, corrupción, demagogia, pandemia, etc. y que se puede empezar por reducir gradualmente el aparato macrocefálico ( personal sobrante, contratos innecesarios, subsidios acomodaticios, obras y servicios superfluos, etc.)
Reducción del financiamiento del Banco Central al Tesoro
Se refiere a la autorización que brinda el Banco Central al Tesoro de la Nación para que financie sus erogaciones mediante emisión de dinero que aumenta la Base Monetaria y provoca directamente mayor inflación. Este tópico está íntimamente relacionado con el anterior dado que si hay Déficit Fiscal ( Gastos mayores que Recursos ), el mismo se puede financiar con Mayor Deuda ya sea con Terceros y/o con el Banco Central (lo que es más sencillo y barato: sin intereses pero a costa de la clase baja indefensa). Así las cosas, mientras no se reduzca el aparato macrocefálico que soportamos, es de esperar que tampoco se reduzca dicho financiamiento y por lo tanto continuemos con una inflación galopante que de persistir en el tiempo, se transforme en la tan temida ¡hiperinflación!
Reducción de la brecha de cambio
Argentina es uno de los pocos países que mira al dólar como inversión, con la finalidad de escapar a la pérdida de valor de nuestra moneda, lo cual es razonable, toda vez que nuestro dinero se deprecia por su pérdida de valor con el tiempo debido al flagelo de la inflación. En otros países no miran al dólar sino a otros bienes (oro, inmuebles, rodados, etc.), pero esta tradición nativa es la más frecuente, por lo cual ante ello, los diversos gobiernos tratan de controlar su valor, lo cual en economía es imposible (puede ser por un tiempo, pero no siempre) y es así como surgen "otros dólares” (negro, blue, bolsa, exportación, etc.) que generan esa brecha de cambio y que en nuestros días ha llegado al doble e incluso la ha superado, generando distorsiones graves entre quienes participan en el comercio exterior ya sea importando, exportando o ambas a la vez.
Aumento de reservas
Las reservas de cada país representan la confianza ante el mundo respecto al valor de su moneda y está en relación directa entre las divisas, oro, DEG ( moneda del FMI ) y otros recursos con la Base Monetaria emitida y en circulación. Por lo tanto esa relación directa nos señala una mayor apreciación de la moneda local al aumentar tales reservas ( producto de sus mayores exportaciones ante sus importaciones ) mientras que ocurre todo lo contrario cuando sus reservas disminuyen. Ante ello es que el FMI siempre aconseja una suba notable de sus reservas producto de un comercio exterior con superávit, lo cual no es fácil ni de un momento para otro ya que se requiere tiempo y esfuerzo en conseguir y consolidar nuevos mercados para colocar la producción local.
Es muy probable que éste sea uno de los puntos más álgidos para acordar dado que este gobierno ha incrementado la plantilla de impuestos la cual ya era muy abultada llegando a ser uno de los países con mayor presión impositiva del mundo como lo hemos expresado arriba. La reducción de impuestos no es caprichosa ni con tintes de ideología sino que en toda economía, llega un punto en que ante tanta carga tributaria no se puede producir, todo lo que se recauda al vender un producto se va en sueldos, alquileres, materiales, etc. e impuestos y por lo tanto si estos últimos son cada vez mayores, terminan asfixiando al empresario y queda endeudado o lo peor: quebrado.
Este tópico también es muy probable que resulte muy difícil de resolver toda vez que este gobierno basa su fundamento ideológico en la defensa de la fuerza laboral (lo cual es elogiable) pero hay que reconocer que la carga laboral en Argentina tiene un recargo cercano al 50% del sueldo (también es una de las más altas del mundo), además de los beneficios extras de licencias, bonos, subsidios, permisos, presiones gremiales, prebendas, doble indemnización, etc. que hacen inviable que un empresario local desee captar más personal o ampliar o encarar nueva actividad y menos aún que un empresario del extranjero desee invertir en Argentina dado que se torna inviable ante tantos impuestos y cargas sociales.
Por el Dr. Diego Salinas
Analista económico
