El teatro es una excelente herramienta didáctica para llegar a los alumnos.

 

Se abre el telón y comienza la función: el teatro una gran herramienta que conecta al niño y al adolescente con el mundo del arte abre puertas a la reflexión, la sensibilidad estética, la capacidad de emocionarse, llorar, reírse. Es un lenguaje que trabaja con la música, la pintura la danza y el canto. El teatro es un medio de expresión y comunicación, es otro lenguaje. Está presente en un marco en donde se articulan la emoción, la acción y la reflexión. No se pretende "niños actores” es decir, abordar el teatro desde su dimensión de disciplina artística y con intencionalidad formativa. Si analizamos las actividades culturales en la provincia, es un abanico, tanto de teatro como arte. También podemos destacar el polo cultural como es "El Teatro del Bicentenario” con todas las manifestaciones del arte. ¿Cómo pensar que un alumno no pueda conocer en el ámbito escolar su análisis de cómo observar un espectáculo, espectador, protagonista, su juicio crítico? El área artística tiene un alto potencial: puede transformar la autoestima de un alumno, la estética de una institución escolar y hasta la cultura donde está inserta. Muchas instituciones escolares aplican experiencias de aprendizaje como una herramienta, especialmente en las escuelas de jornada extendida a través del Ministerio de Educación de la Provincia como los CAJ (Club de Actividades Juveniles). Pero ello, no significa que no puedan insertar en Lengua, Literatura juegos teatrales y talleres, como medio de transitar el aprendizaje del lenguaje teatral. Es indudable que forme parte de la educación artística y constituye un aspecto esencial del desarrollo integral de la persona. Los alumnos esperan con entusiasmo esos espacios teatrales, literarios, donde se puede crear, expresar, imaginar y experimentar. Es necesario observar la compleja realidad en la que educamos hoy, caracterizada por vínculos familiares conflictivos, imagen de adulto distorsionada, predominio de la cultura del ruido, la rapidez y la superficialidad. Asimismo una escuela devaluada en cuanto a su poder transformador y la necesidad de una profunda innovación con respecto a tiempos, espacios y recursos escolares. La educación teatral es como una fuerza transformadora de la cultura, capaz de modificar la manera de ver el mundo, de dar sentido a la propia vida. En consecuencia, es un hecho educador y transformador.

"Existen situaciones de aprendizaje significativas, propuestas interesantes, desafiantes, abiertas para poder establecer relaciones con la vida cotidiana del alumno y con otras áreas del conocimiento”. No sólo tareas, consignas, materiales o técnicas, sino proyectos que partan de los intereses de los chicos y teniendo en cuenta las obras para representar, los autores sanjuaninos los hay y muy buenos.

Los lenguajes artísticos posibilitan formas de pensamiento, son mediadores entre los procesos de apropiación de saberes y la interacción social. El arte nos da herramientas para interpretar el mundo y transformarlo. Si analizamos sus beneficios sirven para reforzar las tareas académicas como lectura y literatura. Actualiza materias como lenguaje, arte e historia. Mejora la concentración y atención, ayuda a la socialización y motiva el ejercicio del pensamiento.

La práctica teatral implica convivencia ya que su desarrollo es siempre colectivo. El teatro es juego de ficción y de la realidad, establece un puente entre ambos. El alumno que a partir del cuerpo estructura su espacio, encuentra en la actividad estética educativa teatral un lugar donde crecer. "La imaginación es ver sin ojos”. A ello, apunta el teatro.

Por Yolanda Quiroga  Especialista en Educación.