La celebración del Día Mundial de la Justicia Social, que tiene lugar todos los años el 20 de febrero, es una fecha instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas a partir de 2007, para promover en cada uno de los países miembros objetivos básicos vinculados a este principio como son el de erradicar la pobreza y promover el empleo pleno y el trabajo decente, la igualdad entre los sexos y el acceso al bienestar social.
Nunca como ahora se ha puesto tanto énfasis en la necesidad de asegurar la justicia social para los pueblos, y cada una de las personas que los integran, como uno de los deberes ineludibles por parte de cada gobierno.
En nuestro país, en diferentes períodos de su historia, se ha enarbolado la bandera de la justicia social, como patrimonio de grupos de gobernantes que han pretendido asegurar lo que este concepto encierra.
Se considera que la justicia social es un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera dentro y entre las naciones, y que se lo defiende cada vez que se promueve la igualdad de género, o los derechos de los pueblos indígenas y de los migrantes. Asimismo cuando se eliminan las barreras que enfrentan a las personas por motivo de género, edad, raza, etnia, religión, cultura o discapacidad.
En la última celebración de esta fecha, el Secretario General de las Naciones Unidas manifestó que en el empeño por crear el mundo que queremos, debíamos redoblar nuestros esfuerzos para lograr un modelo de desarrollo más inclusivo, equitativo y sostenible, basado en el diálogo, la transparencia y la justicia social.
Para las Naciones Unidas, la búsqueda de la justicia social para todos es el núcleo de la misión global para promover el desarrollo y la dignidad humana. La adopción por parte de la Organización Internacional del Trabajo de la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo sobre la justicia social para una globalización equitativa es sólo un ejemplo reciente del compromiso del sistema de las Naciones Unidas para la justicia social.
Para muchos expertos en la materia se considera que el origen de la justicia social se encuentra en lo que fue la justicia distributiva que estableció en su momento el filósofo griego Aristóteles.
Aunque se puede saber que el concepto de justicia social surgió a mediados del siglo XIX para referirse a la necesidad de lograr un reparto equitativo de los bienes sociales. En una sociedad con justicia social, los derechos humanos son respetados y las clases sociales más desfavorecidas cuentan con oportunidades de desarrollo.
