El escritor Daniel David Rodríguez presentará hoy su nuevo libro titulado La Barra, en un acto que se realizará a las 18.30 en el Teatro Oscar Kummel del departamento Rawson.
Este volumen es un anecdotario que relata las vivencias de un grupo de niños traviesos y felices, al que perteneció el autor en la edad comprendida entre los 7 y 14 años. Se trata de sucesos acaecidos en la infancia y de hechos reales prolijamente descriptos con el propósito de arrancar alguna sonrisa al lector. Incluye también reflexiones, poesías, consejos y homenajes, en medio de una serie de análisis, recursos y licencias lingüísticas con la incitación de disfrutar de su lectura.
En total son 148 anécdotas, comprendidas en las 660 páginas de este primer tomo de 10 que componen la obra completa, en la que se recuerdan personajes y vecinos de una de las barriadas más tradicionales de Rawson, como es la Villa Cenobia Bustos, de la cual también se ofrece una planimetría para orientar al lector. Su tapa contiene una llamativa ilustración realizada por el propio autor.
Daniel David Rodríguez posee un extenso currículo que demuestra su dilatada trayectoria en el mundo de las letras. Se destaca su ingreso al club sanjuanino del libro en 1977; el haber sido director y editor de la revista cultural-religiosa ‘El Heraldo del Rey”; autor del libro ‘Tú, el crepúsculo y yo”, en 1979; su ingreso a la SADE San Juan; ser vicepresidente de la Sociedad Protectora de Animales; director del Campo de Capacitación Individual para preparar líderes de la Cámara Junior Internacional; participar en el Álbum Literario de DIARIO DE CUYO; presidente de Refugio, Gente de Artes, Ciencias y Letras durante tres períodos. También participó en catorce antologías de SADE; ha sido creador y conductor del programa cultural ‘Eco Literario” emitido por Radio Nacional San Juan durante 20 años, y ha actuado en numerosas ocasiones como conferencista, museólogo y locutor.
El prólogo de La Barra está escrito por la doctora Olga Silvina Berrino quien destaca que ‘esta creación intelectual llena de poesía y de anécdotas muestra sin duda la alegría de un grupo de niños sanjuaninos que en otros tiempos, pero con el mismo ‘síndrome” que ataca a las generaciones actuales ‘el aburrimiento” se divertían ingeniándose travesuras inusitadas o impensadas para el mundo de los adultos, en épocas donde no existía la computadora, el celular o la playa”
Señala también que ‘el lector encontrará cuando se sumerja en las distintas historias, miradas detalladas de cada mocedad, todo demuestra una inocencia innata, indiscutible pero también certeras reflexiones de cada aventura a modo de enseñanza”.
Entre la larga lista de anécdotas figuran las tituladas Las anginas, las lechiguanas, los penepes, las moras, la fogata de San Juan, los barriletes, lágrimas de hombre, el castillo de arena, la bomba prohibida, el auto negro, la poda, pelota de trapo y los avioncitos de papel, entre otros tantos.
‘Estas anécdotas vividas en mi niñez tienen el propósito de ser un recreo para los que están hartos, cansados de los problemas que inexorablemente se nos presentan cada día…” consigna Rodríguez en su presentación.
