En su reciente visita al país, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, advirtió que la inflación sigue siendo un reto para la Argentina, aunque dijo confiar en la cooperación del Fondo Monetario Internacional al INDEC para superar la controversia sobre las estadísticas públicas. Pero más allá de este punto de vista, Luis Alberto Moreno, señaló cinco obstáculos que a su juicio impiden que la región consolide su crecimiento a mediano plazo.
Observó la baja productividad y estancamiento, salvo el agro y la minería, y afirmó que mientras la mitad de los trabajadores siga en la informalidad, será difícil revertirla. Además, que hay que lograr mejores resultados en la calidad de la educación, porque las evaluaciones internacionales reflejan un empeoramiento de la situación, debido a la falta de inversión en el sector.
Las deficiencias en infraestructura, con costos logísticos que son del doble o triple que en los países de desarrollados; la violencia y la criminalidad, que siguen figurando como primera preocupación ciudadana en las encuestas de los países de la región, son otros aspectos a superar de vital importancia en este contexto latinoamericano favorecido por un crecimiento que merece fortalecerse. Y reclamó seguir reduciendo la volatilidad de los países frente a los cambios en las condiciones externas, como ocurre con el flujo de capitales financieros.
Las posibilidades de desarrollo son ciertas, porque hay una evolución sostenible, según el seguimiento que hace el BID, uno de los organismos multilaterales que mejor conocer a la realidad de los países del continente porque como entidad crediticia interviene directamente con sus aportes para obras de infraestructura, salud y planes sociales.
