A partir de la digitalización, en todos los ámbitos de la vida el hombre ha comenzado a replantearse problemas de inserción laboral y social. Debemos tener en cuenta ante todo el carácter sintetizador de la cibernética a la vez que nos hacemos cargo del desarrollo cultural de las personas y su habilidad para la adaptación y el cambio.
Este problema afecta al mundo de la empresa, de la administración pública y de la institución escolar. La educación como tal se encuentra dispersa en todas partes, formal o informal; sistemática o asistemática. Y uno de los factores de mayor influencia en la formación humana lo constituyen los medios de comunicación social. Con la capacitación tecnológica la escuela ha derribado muros pero ha levantado otros.
Dependerá del poder de observación, de accesibilidad y de una formación técnica concreta la construcción de planes educativos más avanzados porque sin ese aprendizaje básico no puede llevarse a cabo la tarea que queda en meras buenas intenciones. "Conectar para la igualdad” se vincula a esta afirmación pues se han entregado más de dos millones de notebooks pero por diversas razones no se ponen en marcha en diferentes escuelas estos planes de alto rendimiento. Algunos factores son ajenos a la entidad educativa, por ejemplo: no tener internet o poseer un edificio inadecuado para su instalación. Y otros están vinculados estrechamente a la labor docente porque como se ha señalado en reiteradas oportunidades carecen de aprestamiento y capacitación técnica.
La educación futura necesita apreciar esta interacción y adaptar sus objetivos y métodos a ella en lugar de considerarla como una interferencia en su trabajo.
