Los potenciales beneficios económicos que prevé un acuerdo entre los bloques comerciales de la Unión Europea UE) y el Mercado Regional del Cono Sur (Mercosur), siguen demorados a pesar del reiterado compromiso de interés mutuo de negociación. Las políticas sectoriales e indicios de buscar pactos individuales, han estancado la integración y complementación, mientras el plazo máximo se acorta: vence a fin de este año.

En mayo de 2010, la UE y el Mercosur retomaron las negociaciones para un ambicioso acuerdo de asociación basado en la cooperación, el diálogo político y la liberalización comercial. Fue un segundo paso de entendimiento desde que las partes iniciaron los contactos en 1999, pero luego suspendidos en 2004 ante la falta de avances concretos. Desde entonces, los bloques han celebrado nueve rondas de negociación centradas en equilibrar las reglas comerciales, pero sin precisar la polémica cuestión del acceso a los mercados. Esta dificultad en el intercambio de ofertas, se debe a que el Mercosur exige una mayor apertura de la UE para sus productos agrícolas y los europeos quieren un mayor acceso en Sudamérica para sus productos industriales, algo difícil de acordar por las políticas proteccionistas que ya provocan rispideces entre los propios socios del Mercosur.

La ruptura de una negociación bloque a bloque y su alternativa de una entre países, tiene ya un precedente en el caso de la frustrada negociación de la UE con Comunidad Andina, cuya negociación comercial terminó en una asociación con Colombia y Perú, plasmada en un Tratado de Libre Comercio (TLC) en 2012, pacto que entró en vigor precisamente en este mes de agosto. Esta fórmula es la que estaría buscando el gobierno de Brasil para plantear a Bruselas una negociación comercial bilateral ante el lento avance del acuerdo regional, según adelantó recientemente el diario británico "The Financial Times”.

Si bien este trascendido ha sido rápidamente desmentido por le UE, expresando que ningún país sudamericano ha solicitado acuerdos directos en virtud del plazo que corre, nada hace suponer que esto se concrete en 2014, si el Mercosur no reacciona. Debe recordarse que los interbloques mundiales avanzan rápidamente, caso del Asia-Pacífico y nadie quiere quedarse al margen de esta colosal herramienta comercial.