La concepción educativa de Domingo Faustino Sarmiento plantea el paradigma "el pueblo debe asistir a la escuela”. Este pensamiento ha sido calificado por distintas personas de estudio como enmarcado en lo que denominamos Educación Popular por lo que en su extensión significaría que cualquier forma de sistema educativo, formal, no formal e informal -en lo que hoy denominamos enseñanza pública, educación parasistemática y medios masivos de comunicación- estarían comprendidos en aquella designación. Hay quienes han ido un poco más allá y habrían comprendido la propuesta sarmientina como una Psicología Social o Pedagogía Comunitaria. Sin embargo lejos de interpretar a Sarmiento cualquiera de las posiciones, nada más que destacan del intento del "Maestro de América” en la propuesta pedagógica de su época, una comparación con las acciones pedagógicas del presente como si éste reavivara el espíritu de Sarmiento para solucionar con ensayos de propuestas educativas populares que den respuesta inmediata a la crisis educacional de hoy.

De continuarse con esta metodología no se podría ver superación alguna y se pondría en evidencia los desaciertos y la ineficacia de soluciones que nuestra realidad educativa requiere. La brillantez del ideario de Sarmiento tuvo su respuesta favorable cuando concretó su proyecto con la presencia en nuestro país de maestras llegadas de EEUU, lo que le dio a la enseñanza un verdadero carácter profesional pues la formación adquirida por estas en los profesorados de enseñanza elemental daban el mérito suficiente que justificaría el propósito del prócer sanjuanino.

El desafío actual no es establecer un paralelo de educación semejante a la impulsada por Domingo F. Sarmiento, sino superar el esquema propuesto por él, llegando así a visualizarse un desarrollo y progreso manifiesto en la política educativa.

Nuestra propuesta pedagógica para este siglo XXI provoca un reto a los "nuevos” lineamientos educativos fijados para la formación docente, calidad educativa y una educación inclusiva pues el nuevo paradigma que planteamos, "el pueblo es actor de la enseñanza” ya está vigente. Entendemos que cuando el pueblo o la comunidad educativa se constituyen como actor de la enseñanza, su compromiso ciudadano, moral, ético y político con ella, es tan palpable que deja absolutamente de lado su participación como "mero espectador”; por el contrario, sus vínculos con los conceptos de pueblo, soberanía, nación, trabajo, etc., crean en los educandos un firme sentido de pertenencia e integración fortaleciendo la identidad nacional, mediante la propuesta pedagógica que conlleva una verdadera transferencia educativa en sus resultados.

Los artífices directos para ejecutar el proyecto educativo son los profesores y en este paradigma, los padres y alumnos como también la comunidad social, asumen un rol complementario de aquellos. Esto merece ser observado en las iniciativas e innovaciones que justamente estos, deben acercar a los establecimientos educacionales, con la finalidad de que tales presentaciones sean atendidas y tomadas en cuenta para un trabajo en conjunto en vista a los fines de la educación trazados por el Ministerio de Educación de la Nación y de las provincias.

Las experiencias obtenidas producto del modelo de este nuevo paradigma, están documentadas en la Universidad Nacional de Cuyo, Universidad Nacional de San Luis y en el ámbito provincial, en la administración pública municipal en nexo con el Ministerio de Educación a través de la Educación Parasistemática en nuestra Provincia, donde intervinieron Centros Culturales y Educativos.

Sustentados estos conceptos "actualizar a Sarmiento implica un desafío de la educación de nuestro tiempo, pues la superación del modelo tradicional no es más que atender el fin de la educación, el perfeccionamiento del hombre”.

Justificamos esta perspectiva conforme a los avances de la tecnología educativa, los estudios y prácticas pedagógicas profesionales, los movimientos estructurales de nuestra sociedad, razones históricas y de investigación fundantes, lineamientos políticos de nuestro presente, la permanencia de la concepción cristiana en nuestra cultura, las experiencias expuestas en jornadas, congresos nacionales y provinciales en el marco de las actividades para mejorar la calidad de la educación y que también se presentó para el Congreso Extraordinario en Homenaje a Domingo Faustino Sarmiento en el bicentenario de su nacimiento (1811-2011) en San Juan, en este ciclo 2011, en el marco del contenido Educación y proyecto de país -Desafíos de Educación en el bicentenario sarmientino- y que lleva por título "Desafíos del paradigma que jerarquiza al docente profesor como profesional de la educación”.