El nombre dado a la operación de los aliados en Libia para frenar al dictador Muammar Khadafy, parece ajustarse a lo que realmente está sucediendo allí. "Odisea del Amanecer” es el nombre con el que se designó la acción de la denominada "coalición de París” que no es más que una sucesión de peripecias.

La historia reciente sugiere que la coalición de fuerzas extranjeras podría haberse embarcado en un complejo compromiso a largo plazo. Los ataques aéreos que buscaban poner fin a la violencia étnica en Bosnia y Kosovo tuvieron un efecto limitado, hasta que se amenazó con una invasión por tierra o por lo menos el despliegue de fuerzas de paz armadas al extremo. En Afganistán, una campaña aérea con el apoyo de fuerzas especiales fue suficiente para sacar a los talibanes del poder después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, pero esa guerra aún está lejos de haber concluido, luego de una década de lucha contra la insurgencia por parte de soldados de la OTAN. En Irak, más de una década de sanciones, zonas de exclusión aérea y sistemáticos ataques aéreos que siguieron al fin de la guerra de 1991 sirvieron para que las regiones kurdas no cayeran en manos de Saddam Hussein, pero no lograron sacarlo del poder. Recién en 2003, una contundente invasión militar logró erradicarlo del poder, aunque demostrando ser sólo el inicio de una cruenta guerra civil y una prolongada intervención militar liderada por Estados Unidos.

La rapidez con que Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia iniciaron la intervención militar en Libia, en momentos en que la mayor atención de la opinión pública estaba puesta en el terremoto de Japón, hizo que no se diera el debate que se produjo en torno a la invasión de 2003 a Irak. La resolución 1973, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU, excluyó específicamente todo tipo de ocupación extranjera, pero suscribió "todas las medidas necesarias” para proteger a la población civil.

Aunque las fuerzas aliadas consideren que la operación se está desarrollando con cierto éxito, esto no es un indicio del resultado final de la intervención militar. El verdadero momento de prueba llegará si una acción destinada a aliviar el sufrimiento humano comienza a causar más dolor humano. Será ese el momento en que deban adoptarse las decisiones políticas realmente difíciles.