Numerosos lugares turísticos de nuestra provincia están requiriendo una mejora integral de los caminos y rutas de acceso, con el objeto de promover una mayor afluencia de personas que puedan llegar a esos destinos en mejores condiciones. Sitios como los que ofrecen los departamentos Iglesia, Calingasta o Valle Fértil, al igual que los de otros departamentos turísticos más cercanos a nuestra ciudad Capital, necesitan de mejores vías, al alcance de todos los que deseen visitarlos, y no sólo de los poseedores de vehículos todo terreno o especiales, como suele ocurrir en algunos casos.
Las características propias de nuestra geografía, sumado a las contingencias climáticas o fenómenos naturales, hacen que los caminos que unen los distintos valles cordilleranos o parajes de la zona Este de la provincia sufran acelerados procesos de deterioro, lo que hace necesario que los trabajos de mantenimiento y reparación se realicen periódicamente y con cierta frecuencia. No se pueden dejar estas vías por año sin hacerles nada, porque se hacen intransitables y peligrosas, como ocurre con algunos tramos de la Ruta 510, camino a Valle Fértil, o de la 436, que conduce a Iglesia en sectores cercanos a Talacasto o Bella Vista. Algo parecido sucede con el tradicional camino a Calingasta o Ruta 12.
Hay que seguir algunos ejemplos como el de la comuna de San Martín, que ha conseguido la repavimentación, a través de Vialidad Provincial, de la calle Rawson. Esta vía conduce al complejo de Ceferino Namuncurá, en Villa Dominguito, uno de los centros religiosos y turístico que más ha crecido en los últimos años. También beneficia a los vecinos de Sadop, Bella Vista y La Puntilla.
