Pasaron las elecciones, pero la política sigue, y con fuerza. El gobernador Sergio Uñac vive momentos de fuerte debate interno, ya que por estas horas se están confirmando o descartando los nuevos nombres del Gabinete, además de esculcar detalles de la ley electoral que regirá a partir de la elección que viene, arengar intendentes y todo, a su vez, sin descuidar la política nacional, convulsionada luego de la contienda electoral. Todo está entrelazado. Si Uñac no logra armar un equipo de colaboradores en quienes pueda confiar, no puede dedicarse a la política, y si no puede comandar con éxito la política local, es imposible que alguien confíe en él para dar un salto a la Nación, algo que él y su entorno más cercano ven cada vez con mayor proximidad. Todo el Gobierno sabe que el 10 de diciembre habrá un recambio de funcionarios de primeras y segundas líneas, y a medida que el calendario se acerca a esa fecha y se van conociendo las cartas, se puede ir adivinando los pasos que el mandatario quiere dar a más largo plazo. Esos pocos indicios, al menos hasta ahora, desnudan que Uñac se aferra al timón de la política y que está planificando un plan con alternativas. 

Las certezas empezaron a aparecer luego de la reunión del mandatario provincial con los jefes comunanles del Frente de Todos (FdT), y podrían resumirse en cuatro: no a la re reelección de intendentes como planteó el sarmientino, Mario "Cacho" Martín; chau Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), posible adelanto de elecciones y, quizás lo más importante, el 2022 tiene que ser el año del impulso para las gestiones departamentales, porque no habrá chances de segundos tiros; es a matar o morir. O al menos varios de los jefes comunales salieron de Casa de Gobierno con esas impresiones. Además de esas cuatro premisas, hubo dos que sobrevolaron la reunión, pero que no tuvieron confirmación de más de uno de los presentes: hasta hoy no hay sucesores y el FdT, ahora más que nunca, es lo más importante a conservar. Ambas cuestiones están atadas a la lógica más que a cualquier sesuda estrategia, ya que no hay nadie en el oficialismo que mida como para quejarse de la no sucesión y, respecto de la unión del frente, con la ola nacional de cambio y casi odio al peronismo sacudiendo al país, hoy más que nunca, todos son importantes. 

Esas líneas de trabajo que les tiró a los intendentes y los cambios en la ley electoral ya son analizados en la oposición sanjuanina como una certeza de que el peronismo sabe que se le viene una contienda electoral clave, aunque aún sin rival, y es ahí adonde apunta el FdT. La eliminación de las PASO y una modificación en la fecha de elecciones, herramienta válida en el juego de la política, apura los acuerdos y también los desacuerdos. Si en la oposición son inteligentes, deben definir ya mismo quién será el candidato de 2023, porque no habrá tiempo material para posicionar a nadie. Probablemente en los departamentos tampoco lo haya y sin primarias tendrán más de un problema para combatir contra las diversas líneas del peronismo, todas enroladas debajo de Uñac. En resumen, viviremos un 2022 bastante más político que muchos otros años.

 

Sergio Uñac, Gobernador de San Juan

En ese contexto, al parecer el Gobernador apunta a evitar hacer grandes cambios en su entorno, porque más que nunca necesita gente de confianza. Se habla de tres cambios solamente, más dos obligados. Los nuevos nombres son guardados bajo siete llaves y los cargos a reemplazar también, pero por los movimientos que se ven desde afuera se pude arriesgar que se irían Raúl Tello (Ambiente), Tulio Del Bono (Ciencia y Técnica), Felipe de los Ríos (Educación) y Andrés Díaz Cano (Producción). A ese grupo se le uniría el recambio que no se puede postergar de Fabiola Aubone (Gobierno) por resultar electa diputada nacional. De todos esos cargos, lo más importante, aseguran en el entorno del mandatario, se daría en Gobierno. Uñac está pensando en un hombre de trayectoria en el PJ y con experiencia en pasillos oficiales para reemplazar a Aubone. No serían Carlos Lorenzo (Asesor Letrado), tampoco Marcelo Espósito (Subsecretario General de la Gobernación) ni tampoco el reciente electo legislador nacional, Allende, quien también recibió consultas periodísticas en ese sentido. Si es verdad que el mandatario piensa darle mayor peso a esa cartera, ahí entonces se dispara la primera prueba fuerte de que Uñac está pensando en tener más tiempo para su carrera política, dentro o fuera de la provincia. ¿Qué lugar? ¿Cómo? ¿Cuándo? Es muy posible que ni siquiera él lo sepa. Sería la primera vez que el nacido en Pocito descarga mayores responsabilidades en un funcionario que no sea Roberto Gattoni. ¿Nombres? Hay muchos dando vueltas, pero imagino pocos para ese sitio. No más de dos, para ser honestos. Del resto de los cambios, hay cantados y otros cuyos porque se irán descubriendo con el correr de las horas. Tello está hace tiempo y no logró empatizar nunca con sus compañeros, además de que su verborragia lo condena. Del Bono es excelente en lo que hace, defienden en Gobierno, pero tiene muchos años en la función pública. De Los Ríos está atravesando una situación de salud que lo deja casi sin chances de seguir en cargos de tanto estrés. Y Díaz Cano tiene algunos críticos en el Gabinete y entre los empresarios también. Los nombres que dieron vueltas en varios medios de la provincia quedaron descartados: Francisco Guevara no irá a Ambiente y es un misterio qué hará el Gobernador en Producción, ya que es una cartera clave. Tampoco la diputada Fernanda Paredes irá a Gobierno. Parece que el ministro de Minería, Carlos "Pucho" Astudillo, se queda, a pesar de que el jueves o viernes les pidió la renuncia a todos sus funcionarios. El resto puede seguir durmiendo en paz.

Hay quienes dicen que el mandatario le está dando luz verde a los colaboradores que quedan para hacer cambios en segundas y terceras líneas, y eso acarreará más de un choque, seguramente. Había cierta expectativa de que alguien del bloquismo llegase al Ejecutivo, pero nadie da señales en ese sentido. Los nuevos nombres serán clave también para saber el rumbo que el mandatario le quiere dar a la última parte de su gestión, que debe ser la mejor de todas, porque si no es así, no tendrá chances de jugar a nada en 2023. Él lo sabe, es de esperar que sus colaboradores, nuevos y viejos, también lo sepan.