Lady Di en un centro de salud de Buenos Aires durante su visita a la Argentina en 1995.

La vida de Diana Spencer bien vale una película, aunque esta no tenga un final feliz. Nacida en Sandringham, Inglaterra, el 1 de julio de 1961, pertenecía a una aristocrática familia, de las más importantes del Reino Unido, cuyo padre era el conde Eduardo Spencer y su madre Frances Burke Roche, hija del barón Fermoy, noble inglés. Su popularidad en todo el planeta llegó con el breve noviazgo y boda con el príncipe heredero del Reino Unido, Carlos, hijo de la reina Isabel II.

EL CASAMIENTO

La ceremonia nupcial tuvo lugar el 29 de julio de 1981 en la catedral de San Pablo, en Londres, y su transmisión por radio y televisión batió records de audiencia en todo el mundo, inclusive en Argentina. En San Juan, hasta la transmitió Radio Colón. Como escribo en mi libro "Vida de Reyes" (Emporio Editorial, Córdoba), la relación de esta pareja real nunca fue tranquila, ni aún tras el nacimiento de sus dos hijos. Incluso la princesa tenía continuos roces con la propia reina Isabel II, su suegra.

EL EPISODIO DOMÉSTICO

Uno de los más comentados por la prensa sensacionalista inglesa fue aquel doméstico episodio de Diana bañando a sus hijos Guillermo y Enrique en palacio, lo que no había sucedido nunca antes con una princesa real. 

Enterada la reina, sugirió que se impidiera por todos los medios que se volviera a repetir esa escena en Buckingham. Le molestaba saber que su nuera tratara de inculcar a los pequeños príncipes costumbres mundanas similares a las de los niños de la vecindad del palacio, y también criticaba a Diana cuando la veía vistiendo jeans. 

EL DIVORCIO Y LA MUERTE DE DIANA

En 1992, a sólo once años del casamiento, el matrimonio de Carlos y Diana se separó de hecho, y posteriormente se divorciaron con sentencia del 28 de agosto de 1996. Lady Di perdió tratamiento de "Alteza real" pero conservó el de princesa de Gales por ser madre del futuro heredero al trono. Sin embargo, su nueva vida no duraría mucho, ya que el 31 de agosto de 1997, hacen hoy 25 años, Diana moría en un accidente automovilístico en pleno centro de París, en el interior del mítico Puente del Alma. Iba con su nueva pareja, Dodi Al-Fayed heredero del multimillonario propietario de los almacenes británicos Harrods, el Fulham Football Club y el Hotel Ritz, y su chofer Henri Paul. Fallecieron los tres.

Muchas fueron las especulaciones de la familia de Al-Fayed sobre posibles conspiraciones de la Familia Real británica y el Servicio Secreto británico, pero nunca pudo comprobarse nada, y en 1999 un juez francés determinó que la causa del accidente fue provocada por el chofer, quien había consumido alcohol y antidepresivos y perdió el control del vehículo cuando aceleraba para separarse de la nube de fotógrafos que seguían a Diana buscando imágenes con su nueva pareja.

EL FUNERAL

Otro dolor de cabeza para la reina Isabel fue el funeral de Lady Di porque no quería asistir a despedir los restos de la madre de sus nietos ya que "ya no era esposa de su hijo". Fue el propio primer ministro inglés de entonces, Tony Blair, quien tuvo que convencerla para que asistiera, lo que finalmente hizo, ya que para toda la prensa, Diana se había convertido en "la princesa del pueblo", y una muchedumbre sembró de flores el camino del cortejo hasta el cementerio.

Poco tiempo antes de su muerte, Diana confesaba a la BBC de Londres en una entrevista: "En mi matrimonio éramos tres", lo que provocó un gran escándalo en la corona británica ya que se "oficializaba" el dilatado romance de Carlos con Camilla Parker Bowles, su actual esposa. 

DIANA EN BUENOS AIRES

Por su parte, los argentinos tuvieron ocasión de ver a la princesa Diana en Buenos Aires el 23 de noviembre de 1995, cuando llegó a nuestro país, apenas dos años antes de su trágica desaparición. Hubo 360 periodistas acreditados para seguir sus pasos a lo largo de un programa de cuatro días de duración en los que destacaron visitas a centros de atención de menores. Quiso ver bailar tango y siguió con interés el espectáculo de nuestra música ciudadana a cargo de Osvaldo Zotto, Natalia Hills, Inés y Carlos Borquez, del grupo "Solo Tango".

Según comentaron funcionarios de la Cancillería de aquellos días aquí, la princesa Diana llamó varias veces a Londres para saber cómo estaban sus hijos Guillermo y Enrique. También visitó una pequeña ciudad galesa, Gaiman, localidad cabecera del departamento homónimo en Chubut, que hoy se conoce como "el pueblo que visitó Lady Di". A su vez, antes de abandonar Buenos Aires, Diana "alabó la calidez de los argentinos y la comida".

En estos días, los medios televisivos europeos programan emitir entrevistas concedidas por Diana donde cuenta su vida marcada por la tristeza, admitiendo que su mayor felicidad la logró junto a sus hijos a quienes educó más allá de las rigurosas exigencias de la corona. 

 

  • Amor por los niños

En su visita a Argentina, Lady Di estuvo en ALPI, asociación civil sin fines de lucro dedicada a la rehabilitación de personas con discapacidad motriz debido a enfermedades o accidentes. En el lugar Diana se sentó entre los chicos que estaban siendo vacunados contra la poliomielitis. También visitó el Hospital de Niños y el Servicio Nacional de Rehabilitación, donde conversó con niños de entre 3 y 16 años que hacían manualidades. Según testimonios de funcionarios de la época, Diana "no aparecía almidonada, sino humana y accesible en todo momento".

 

Por Luis Eduardo Meglioli
Periodista
Fuentes: "Vida de Reyes", Luis E. Meglioli, Emporio Ediciones Córdoba, 2da Edición; "La boda del hijo de Diana", Mabel Galaz, diario El País, 24 de abril de 2011.