Todavía estaba fresco el recuerdo del reciente terremoto de 1944. En distintos puntos de la provincia se amontonaban los escombros, paredes semi derruidas marcaban la tristeza que nos embargaba. Aparecía una figura en la vida política argentina que cambiaría el país: Juan Domingo Perón.

En las elecciones de 1945 triunfa en la provincia el partido Laborista que tenía a Perón como candidato a Presidente y como representantes locales a Ruperto Godoy, Elías Amado y Eusebio Baltazar Zapata, entre otros.

El gobierno provincial hacía sus primeros pasos afrontando nada mas ni nada menos que la reconstrucción de San Juan. Con críticas desde distintos medios, se hacía necesario tener como comunicarse con el pueblo. Así nace la idea de un diario, buscando contrarrestar a la oposición.

El 5 de Julio de 1947 salía a la consideración de los sanjuaninos DIARIO DE CUYO. Su redacción y taller se ubicaba en calle Catamarca, entre San Luis y 25 de Mayo. Tiempos de maquina de escribir Remington, carillas para medir la cantidad de material, y mucha mano de obra artesanal.

El derrocamiento de Perón en 1955, por parte de la Revolución Libertadora, deja huérfano de dirección al diario haciéndose necesario su traspaso a manos privadas.

Por entonces existía una agencia publicitaria dirigida por Francisco Salvador Montes, secundado por sus hermano Eugenio y Dante. Sería la base de la nueva conducción de DIARIO DE CUYO que en marzo de 1956 comienza una nueva etapa con Raúl y Francisco Fernández como secretario de redacción y jefe de noticias, respectivamente.

Muchas personas que estaba en diario Tribuna dieron el salto, entre ellas Dionisio Arnau, que fuera hombre de confianza en la empresa.

Don Francisco debió afrontar muchos problemas para seguir adelante con el diario. Había que luchar contra una competencia muy instalada en la sociedad sanjuanina. El empeño, la férrea voluntad de un hombre que no claudicaba, sostenido por un grupo de hombres luchadores, entre ellos el "Gordo” Antonio Lago.

En 1962 comienza otra etapa para DIARIO DE CUYO. Nueva sede, la actual de calle Mendoza, nuevas maquinarias para el taller, flamantes máquinas de escribir Olivetti y, fundamentalmente, la máquina impresora rotativa.

Todo esto requería de nuevas ideas, impulsos renovados. Se habían incorporados periodistas importantes y de prestigio como lo fueron don Rogelio Díaz Costa, Julio Ares, el "turco” Lajad y sangre nueva como Roy Kirby y Tito Torres.

Así nacieron columnas que marcaron rumbo como "Mesa de Café”, "Sr. Gobernador”, "La Musaraña”. Había que apuntar a la comunidad y el diario salió a organizar uniones vecinales, con Ramón Heriberto Meza, secundado por Daniel Turón. Deportes pasó a ser una sección importante, porque le dieron a la actividad mucho impulso. No debe haber en San Juan una entidad a la que no se le donaran los tradicionales "Trofeos Diario de Cuyo”.

La nueva sección fue "Educación” dedicada a la actividad, tanto gremial, como social y oficial. Y algo que marcó la llegada a la comunidad fue la información departamental. Se designaron corresponsales en los departamentos alejados. Así nació la columna "Tortitas Jachalleras” de don Carlos Herrera Varas que pintaba magníficamente la vida del departamento, mientras Nesin D. Elia contaba los sucesos del Este Sanjuanino a través de la columna "Zarandeando el fútbol caucetero”.

Aparte de desarrollar la actividad periodística, muchos se constituyen en exploradores y aventureros; más que conocido el descubrimiento y rescate de la momia del cerro El toro; el reconocimiento de lo que sería el Parque Ischigualasto.

Por entonces el diario se imprimía en papel tipo "sabana” y era para 9 columnas, después, por los años "70 hubo un nuevo formato que lo reducía a 8 columnas, siempre en formato "sabana”.

Fuimos el primer diario del interior en crear el suplemento deportivo de los lunes. El que escribe estos recuerdos era jefe de deportes. Luego del mundial del hockey del "70 organizamos la fiesta de los campeones en la que distinguíamos a los deportistas del año.

A los años, el taller quedaba fuera de época, aparecían nuevas técnicas. De formato "sabana” pasábamos al "berlinés”, más cómodo para leer. El color fue otro de los los aciertos. La nueva ideación de todo el diario fue uno de los adelantos periodísticos que tuvieron relevancia nacional.

El tiempo y la vida es inexorable y casi todos aquellos pioneros fueron llamados al descanso eterno, y todo fue renovándose; siempre con sangre nueva y renovados ímpetus, herencia de don Francisco Montes.

En este nuevo aniversario de DIARIO DE CUYO he intentado hacer un repaso a la riquísima historia que tiene el diario en el que estuve 40 años trabajando y gozando de una actividad a la que amé y sigo amando. ¡Feliz aniversario DIARIO DE CUYO!

(*) Periodista.