La Escuela de Fruticultura y Enología cumple mañana 150 años como una de las primeras obras de la Gobernación de Domingo Faustino Sarmiento, fundada el 7 de septiembre de 1862 como la "Quinta Normal de San Juan”, para formar profesionales del agro. Como todas las ideas del prócer para el desarrollo del país sustentadas en la educación, la especialización rural fue impulsada por el recurso agrícola, uno de los pilares del crecimiento sanjuanino, como también lo observó en la minería.

Han pasado un siglo y medio de contingencias propias de una evolución condicionada por políticas educativas, jurisdicciones, factores económicos y también naturales, lo que obliga a reflexionar acerca de si los objetivos fundacionales señalados por Sarmiento, al inaugurar este establecimiento inédito, se cumplieron plenamente: "La Quinta Normal será el campo de ensayo. Ella nos dotará desde luego con las plantas que nos faltan. Ella nos mostrará el uso de los instrumentos de labranza que economizan los gastos y la pérdida de tiempo. Mañana, ramos nuevos de industria agrícola, nuevas simientes, nuevas culturas, ofrecerán medios de riqueza…” dijo el Maestro de América.

Los tiempos llevaron a cambiar desde el nombre hasta el emplazamiento de Enología, con transformaciones físicas incluso, ya que desde el terremoto de 1944 alberga en su predio a la Casa de Gobierno, en Desamparados. Tal vez los años 60 y 70 constituyen uno de los hitos más destacados en la historia institucional, con la puesta en marcha de la planta oleícola, la fábrica de dulce y más tarde la Bodega Modelo. Hoy se hace necesario recuperar las instalaciones paralizadas, para revalorizar el pensamiento sarmientino.