Las Voyager son dos sondas lanzadas al espacio desde Cabo Cañaveral, en 1977. A las sondas, también se las llama satélites artificiales, aunque éstos establecen órbitas alrededor de la Tierra o el Sol, mientras que las sondas buscan estudiar cuerpos del sistema solar y terminan en ruta de escape.
Las Voyager son los instrumentos artificiales que han llegado más lejos de la Tierra y se mantienen activas merced a sus generadores termoeléctricos de radioisótopos. A fines del 2013, la NASA informó que Voyager 1, había alcanzado el espacio interestelar. O sea que había abandonado la zona de partículas calientes y cargadas que rodean al Sol y alcanzado el espacio frío y oscuro que existe entre las estrellas. Sus señales, captadas por antenas que la NASA tiene en todo el mundo, cada vez tardan más en llegar.
Voyager 1 partió después que su hermana Voyager 2, pero se le incrementó su velocidad, debido a tirones gravitacionales asistidos. Ahora alcanzó velocidad de escape y la trayectoria hiperbólica que sigue, le impedirá regresar al sistema solar, aunque se espera recibir sus señales hasta 2025. En su camino ha fotografiado a Júpiter, acercándose más que cualquier otra sonda. Obtuvo datos de sus satélites y campos magnéticos. Observó su actividad volcánica y descubrió Hidrógeno y Helio en su atmósfera. Más tarde fotografió a Saturno y descubrió que su luna Titán tiene atmósfera. Por su parte, Voyager 2, descubrió en Urano lunas desconocidas de roca y hielo, un campo magnético semejante al de la Tierra y una atmósfera de Metano y Amoníaco. En Neptuno percibió fuertes vientos y sobrevoló su luna Tritón. Más tarde descubrió que el sistema solar no es esférico, sino ovalado. Se sospecha que también está cercana a atravesar el frente de choque, entre partículas del sistema solar y el espacio interestelar, aunque Voyager 1 está más alejada, unas tres veces más lejos que Plutón. De las cinco sondas en ruta hacia afuera del sistema solar, la más reciente se llama New Horizons.
El científico Carl Sagan, a principios de los 70, diseñó Pioneer 10 y 11 que se enviaron para explorar Júpiter y Saturno e impulsó la idea de enviar mensajes a posibles civilizaciones extraterrestres. Las proveyó de una placa anodizada con información de los humanos (figuras de hombre y mujer, los planetas solares etc.). Ellas, desaceleradas, también están en vía de escape. Un comité presidido por Sagan, ideó un Disco de Oro, colocado a bordo de las Voyager, con saludos en 55 idiomas, sonidos típicos de la Tierra, música de distintas culturas, explicación del Sistema Solar, características de nuestro cuerpo, unidades de medidas. El 19 de febrero de 1990, cuando se hallaba a 6.000 millones de kilómetros, la Voyager 1 tomó una foto de la Tierra, mostrándola como una mota o punto casi imperceptible por el fulgor del Sol. Motivado por la imagen, Sagan escribió el Libro "Un punto azul pálido”, publicado en 1994. Transcribo, resumidas, la profundidad de sus reflexiones:
"Considera ese punto. Es nuestra casa. Somos nosotros. Todas las personas que han amado o de las que alguna vez escuchaste. Todos los seres humanos, que han vivido en él. La suma de todas nuestra alegrías y sufrimientos, ideologías, doctrinas económicas, religiones seguras de sí mismas. Cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada niño esperanzado, cada inventor y explorador, cada profesor de moral, cada político corrupto, cada superestrella, cada líder supremo, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie, ha vivido ahí. En una mota de polvo suspendida en un rayo de sol. La Tierra es muy pequeña en la vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertidos para que algunos se convirtieran en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las crueldades cometidas por los habitantes de una esquina de ese pixel, sobre los de alguna otra esquina. Cuántos frecuentes males entendidos. Cuán ávidos de matarse unos a otros. Nuestra imaginada importancia, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo. Todo es desafiado por este punto azul pálido. Nuestro planeta es un solitario grano en la penumbra cósmica. No hay indicio de que vaya a llegar ayuda desde algún otro lugar, para salvarnos a nosotros mismos. La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora, que alberga vida. Nos guste o no, la Tierra es donde tenemos que quedarnos. Se ha dicho que la Astronomía es una experiencia de humildad formadora de carácter. Tal vez no hay mejor demostración de la soberbia humana, que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo. Para mí subraya nuestra responsabilidad de tratarnos más amable y compasivamente y de querer y cuidar este punto azul pálido, el único hogar que hemos conocido”.
Sagan supo divulgar la ciencia y la cultura con sencillez, no exenta de rigor científico. Falleció con 62 años, en 1996, dejando muchos libros apasionantes, que ayudan a comprender lo que somos en la inmensidad del Universo.
(*) Licenciada en Bioquímica.
