Según cifras oficiales, el 10% de la población brasileña es analfabeta, el 44% de los jóvenes de 19 años termina la escuela secundaria, y sólo el 12% asiste a la universidad. Es más, los estudiantes brasileros ocupan el puesto número 53 entre los 57 países de las pruebas estandarizadas PISA de ciencias y matemática, y ninguna institución de educación terciaria figura en el ranking de las 200 mejores universidades del mundo del "Suplemento de Educación Superior” del Times de Londres de 2009.
¿Entonces qué está haciendo bien Brasil en educación? Según Reimers "Brasil es el país donde hay más potencial de innovación educativa en los próximos diez años. Ha creado la alianza "Todos Pela Educacao" (Todos por la Educación), una novedad en Latinoamérica, liderada por empresarios con mucha participación del sector público, que ha decidido que la educación es demasiado importante para que solamente se ocupe de ella el gobierno”, precisó Reimers. Los líderes empresariales de Brasil han llegado a la conclusión que las mejoras educativas no provendrán de los gobiernos, sino de la sociedad civil. Los gobiernos tienden a construir edificios de escuelas, caminos y puentes, que son inversiones electorales que salen en la foto.
Todos por la Educación fue fundado en 2007, entre otros, por la autopartista DPaschoal, el Grupo Gerdau y bancos importantes como Itaú, Bradesco y Santander, con cinco metas concretas y medibles periódicamente, para alcanzar en 2022. Una vez definidas las metas -que incluyen que todos los niños permanezcan en la escuela hasta los 17 años- el grupo convocó a los principales medios de comunicación y a destacados periodistas, académicos y artistas, para lanzar una campaña destinada a convencer a la opinión pública y al gobierno sobre la necesidad de ofrecer una mejor educación. A juzgar por los resultados, la campaña funcionó: Una encuesta a fines de 2009, reveló que la calidad de la educación es la segunda preocupación de los brasileros, después de la inseguridad. Anteres, la educación ocupaba el séptimo lugar. Ante la creciente presión social, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva hizo suyas las cinco prioridades de Todos por la Educación.
Según observé en mis viajes por el mundo, hay un movimiento similar al brasilero en Israel, llamado "Hakol Hinuch”, o La Educación Es Todo. Su fundador, el magnate Dov Lautman, me dijo que aunque Israel tiene algunas de las mejores universidades del mundo, la calidad de la educación primaria y secundaria ha caído peligrosamente. "Cuando las autoridades educativas no cumplen las metas, descargamos toda nuestra artillería mediática sobre el gobierno” dice Lautman.
A juzgar por lo que ocurre en países tan diversos como Brasil e Israel, empresarios, periodistas y académicos han concluido que si no forman coaliciones para presionar a sus gobiernos a invertir en mejorar la calidad educativa, no pasará nada.
