La cosa no viene bien. Y en la intimidad, Gioja ha confesado que no logra descifrar con precisión cuál es la estrategia mendocina que obliga a los vecinos a tener a los sanjuaninos como destinatarios exclusivos de todas sus peleas. Por supuesto, contando con la premisa de que hay una estrategia. En la vieja casona de Gobierno local, le echan la culpa a la minería como móvil de un crimen mal cometido. Ese mentiroso desprecio mendocino por algo que resultó con muy buenos réditos en San Juan, y que los empresarios de San Carlos al Sur replican por lo bajo permanente a su dirigencia como "La gota que horada la roca". Mentiroso porque a la vez de reclamarlo bajito, es envidiado.
En este marco, en San Juan creen que habrá una reunión con "Paco" el 17 de este mes en el homenaje que los gobernadores peronistas harán a Néstor Kirchner en Río Gallegos. Y que ahí podrán aclarar varios puntos. Gioja no tiene problemas con Pérez, pero mira de reojo a Ciurca. Le atribuye mala fe. En el entorno del sanjuanino sostienen que la "prueba de amor" de esa reunión se dará a fines de enero aproximadamente, cuando se discuta el porcentaje de cupo para mosto, cuestión que San Juan defenderá a capa y espada. Es un duelo que va ganando Gioja, pero que tiene final abierto.
ADIVINAR
La verdad es que predecir los pasos de los vecinos no parece tarea sencilla. Si al simple recuento de hechos se remiten, los funcionarios locales encuentran una gran pila de llamativas e ilegibles reacciones.
La primera ocurrió el 24 de octubre (un día después de la elección general), cuando Carlos Ciurca, el vice de Francisco Paco Pérez, salió a decir que José Luis Gioja es un "vendehumo". Pérez no lo negó, lo que en política se lee como aceptar, pero llamativamente a los dos días por Twitter trató al gobernador de San Juan de "amigo y compañero". Incluso, quienes conocen el tablero mendocino dicen que hoy Pérez y Ciurca prácticamente no se hablan; obviamente no sólo la cuestión San Juan pesa en esa relación. La cosa viene de arrastre y de una lógica pura. Como se ha dicho, a Ciurca no lo puso Pérez y a más de uno esta pareja le hace acordar a Cristina-Cobos. Todo un tema.
En el medio hubo de todo: #GuerraConSanJuan, el tweet que por un día fue la estrella de las redes sociales de todo el país y que sacó la pelea de los despachos oficiales para llevarla a la gente. Un paso más allá, y uno que no es controlable, por tanto, peligroso.
Luego, apareció Daniel Vila, quien por la misma vía y después de perder en buena ley su club, Independiente Rivadavia, un partido con Sportivo Desamparados, salió a tratar muy mal a Gioja también por la red. Gioja no contestó, pero se sabe que en la intimidad se acordó de varios parientes del abogado que quiso ser presidente de AFA. Sí, el mismo que se autoproclamó en las puertas del edificio cuyo interior albergaba a los dirigentes que legitimaron a Julio Grondona como mandamás del fútbol argentino. A no olvidar.
Luego, y como frutilla del postre, la visita de Paco a Gioja. Movido por varios telefonazos que recibió de Buenos Aires luego de la arremetida mediática del 24, el gobernador electo de Mendoza decidió bajar la pelota y venir a pedir perdón. Una torpeza, según los medios mendocinos.
Ahora, la Promoción Industrial. Y es que a Paco los funcionarios de Celso Jaque lo han metido en la madre de los berenjenales. Si hay algo con lo que los sectores empresariales mendocinos presionaron a su antecesor fue con la Promoción Industrial. Ocurrió en la última semana, cuando la CGT de las cuatro provincias favorecidas por el suspendido régimen planteó, equivocadamente, un "bloqueo regional" a Mendoza por la novela de la promoción. ¿Impulsados por Gioja? El mandatario sanjuanino contesta tajante: "¡No, hermano…!" Pero hay ciertas dudas. ¿Una forma de mostrarle a Paco quién lidera la región? Puede ser. Y, sin leer la jugada, desde Mendoza contestaron de la peor forma: una denuncia penal. Cuando de códigos de la política se habla, dicen que lo último a lo que se recurre es a la Justicia. Evidentemente no es así en tierras vecinas, ya que es la herramienta a la que primero echan mano. Primero denunciamos, después hablamos. Un fracaso más de la política.
Gioja, ante el planteo legal, dijo: "Quiero solidarizarme con los compañeros de la CGT". La inteligencia de la paciencia, dicen algunos. Cuestión que al sanjuanino le costó décadas aprender. Los que lo conocen más de cerca dicen que años atrás y en una situación similar el mandatario agarraba un auto, cruzaba San Carlos, pateaba la puerta de Casa de Gobierno de Mendoza y arreglaba las cosas a lo Monzón.
Sólo los mandatarios podrán arreglar este tema. Y por supuesto la intervención nacional. Hay dos fechas en las que Gioja y Pérez se verán las caras: la primera en Río Gallegos, donde habrá un acto para recordar a Néstor Kirchner. Al Norte de ruta 40 dicen que esa va a ser una oportunidad para arreglar definitivamente las cosas. Allí seguramente habrá testigos del peso del ministro del Interior, Florencio Randazzo, o el propio Julio De Vido, a cargo de Planificación Federal. Hoy, el alfil que más conoce a Cristina. Son estos los mismos que luego del "vendehumo" de Ciurca llamaron a Paco para "animarlo" a bajar la pelota con los cruces. Gioja confía en trazar estrategias en ese mitín que, según piensa, pueden jugar a su favor.
Y la segunda fecha será, creen, a fines de enero, cuando San Juan y Mendoza discutan el porcentaje de uvas que mandarán a mosto. Esa vieja estrategia regional para tratar de nivelar el mercado. Una cuestión que este año fue motivo de cruces y duras acusaciones desde este lado del límite. "No vamos a aflojar. Vamos a ir con los tapones de punta", dicen en el Ministerio de la Producción de San Juan. Y recuerdan que a Mendoza le ha costado históricamente cumplir esos acuerdos, presionados por grandes firmas en esa provincia.
El que tiene que demostrar es Pérez. Él juega con la desventaja de no conocer el terreno y de tener que hacer camino al andar. Gioja ya tiene 8 años de comerse sapos, como al mandatario le gusta decir. Conoce a los laderos de Cristina y lo conocen a él. Con Gioja no hay sorpresas. De igual manera, en la lucha no está planteada la supervivencia de una provincia o de la otra. Hay cuestiones de protagonismo político, sí, pero nada que obligue a sanjuaninos o mendocinos a enfrentarse en una batalla épica. El único riesgo es que se sobreactúe, como ha venido pasando con los actores mendocinos, quienes se están comiendo el personaje y les puede caer tan mal como ya le cayó a Jaque.
