Se trata de una serie de artículos en algunos de los principales medios internacionales sobre que México eclipsará a Brasil, y tal vez a India y China, como la nueva potencia mundial emergente. La prestigiosa revista Foreign Affairs publicó un articulo de portada titulado "México Triunfa”. Poco antes, el 26 de enero, el New York Times lo hizo en la nota de opinión: "México: la nueva China”.
El Financial Times de Gran Bretaña, tituló un extenso artículo "México: el Tigre Azteca” ; la revista británica The Economist señaló "El ascenso de México”, y yo hice mi humilde contribución a este coro de optimismo en una columna del Miami Herald titulada: "México con viento a favor”.
Meses atrás, casi todos los medios internacionales habían publicado titulares escalofriantes sobre la violencia en México, y los 60.000 muertos en la guerra contra las drogas de los últimos seis años. ¿Cómo se explica este súbito cambio en la imagen? Quizás México sea el nuevo niño mimado de la prensa internacional no tanto por mérito propio, sino porque Brasil, China e India están creciendo más lentamente. La economía mexicana creció 4% el año pasado, sobre el 1% de Brasil. Además, los periodistas muchas veces somos como pájaros asentados sobre un cable telefónico: una vez que uno levanta vuelo, todos lo siguen.
En mi visita a México, encontré un escepticismo generalizado sobre el enamoramiento de la prensa internacional por México. "Después de tantos años de un crecimiento económico mediocre, sigue habiendo un sentimiento de frustración”, me dijo el encuestador Ulises Beltrán, director de la encuestadora BCG. Según su última encuesta, sólo el 46% de los mexicanos cree que los próximos cinco años serán mejores, comparado con el 56% a principios de 2006. La confianza de la gente creció un poco desde que el presidente Enrique Peña Nieto asumió en diciembre, pero el 66% dice que la situación económica es "regular” o "mala”.
Durante un panel en el que participé en Ciudad de México, cuando le pregunté a un público de alrededor de 500 personas si eran optimistas con respecto al futuro del país, sólo la mitad levantó la mano. Y casi todos los analistas reaccionan con cautela y humor ante los pronósticos del extranjero.
Igualmente importante, un pacto político firmado el 2 de diciembre entre los tres principales partidos podría materializar las muy postergadas reformas educativa, energética y de telecomunicaciones. La reciente aprobación de una enmienda constitucional que permita la evaluación de los maestros, junto con el publicitado arresto de la todopoderosa líder del sindicato docente Elba Esther Gordillo, podrían indicar que Peña Nieto está seriamente decidido a impulsar estas reformas. Pero si los mexicanos no están convencidos, "el momento” no durará demasiado.
