Sin embargo, después de la anexión rusa de Crimea, en medio de crecientes especulaciones de que estamos volviendo a los días de la Guerra Fría, y tras conocer que una nave de inteligencia rusa -el Victor Leonov SS-175- realizó una visita no anunciada a La Habana, es preciso reexaminar si habría que tomar más en serio las palabras del ministro ruso.
Según la agencia rusa RIA Novosti, Shoigu dijo que Rusia "está planeando expandir su presencia militar permanente fuera de sus fronteras estableciendo bases militares en países extranjeros”, incluyendo Venezuela, Nicaragua, Cuba, Vietnam y Singapur. Actualmente, Rusia tiene solo una base fuera del territorio de la antigua Unión Soviética, en Tartus, Siria. Además de la nave que fue vista en el puerto de La Habana el 27 de febrero, al menos cuatro otros buques visitaron Venezuela, según el diario El Universal.
Según analistas políticos y militares en Washington, Rusia no está pensando en abrir bases militares en Latinoamérica, sino estaciones de recarga de combustible y apoyo logístico para sus barcos y aviones. Algo mucho menos dramático que bases militares. Una de las teorías es que el presidente ruso Vladimir Putin está queriendo enviarle un mensaje a Estados Unidos, en respuesta a la creciente penetración de Washington en los países de la ex URSS.
El nerviosismo de Rusia ha ido en aumento en años recientes por la expansión de la alianza militar de la OTAN en Europa del Este, y más recientemente por la intención de Ucrania de unirse a la Unión Europea, dicen muchos analistas. Otros señalan que Rusia, que atraviesa problemas financieros, quiere aumentar su presencia militar en Venezuela, Nicaragua y Cuba para vender más armamentos a éstos y otros países. En los últimos 12 años, Rusia ha vendido más de u$s14.000 millones en aviones y otros armamentos a Latinoamérica, de los cuales casi el 80% fueron a Venezuela, según la empresa Rosoboronexport.
Los funcionarios estadounidenses son escépticos de que veamos bases militares rusas en la región. Pero la línea dura en Washington ya está acusando a Obama de mostrar debilidad sobre las supuestas intenciones militares rusas. Los rusos se están metiendo en un área que EEUU ha descuidado”, dice Roger Noriega, ex jefe de asuntos latinoamericanos durante el gobierno de George W. Bush.
Con todo, Putin podría tratar de establecer algún tipo de presencia militar en sus países amigos de Latinoamérica para dar una imagen de fuerza, y para tratar de vender más armas. Si eso ocurre, Washington tratará de rearmar a sus amigos en países vecinos, y veremos una nueva carrera armamentista entre EEUU y Rusia en la región.
