Los detalles sobre el descubrimiento de los paquetes con materiales de bombas el 24 de noviembre y el 8 de enero cerca de la embajada israelí son poco claros, pero están saliendo a la luz a desde que el diario israelí Haaretz informó el 6 de febrero que Uruguay había expulsado a un diplomático iraní por el incidente de noviembre.

Tanto Uruguay como Irán negaron la expulsión del diplomático, y el gobierno de José Mujica, criticado por la oposición de minimizar los hechos, negó que hubiera una "amenaza iraní”. Pero dijo más tarde que el diplomático iraní -identificado como Ahmed Sabatgold, de 32 años- dejó el país alrededor del 7 de diciembre, tres días antes de que el canciller uruguayo convocara al embajador iraní para expresarle su preocupación por un video que lo ubicaba en las cercanías del hecho.

Legisladores de la oposición dicen que el canciller Luis Almagro, el principal candidato a Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), forjó estrechos lazos con Irán durante sus cinco años en la embajada de Uruguay en Teherán, de 1991 a 1996. Almagro ha sido un crítico inusualmente duro de Israel, y trató de restarle importancia al incidente con Irán, dicen sus críticos. Agregan que Almagro se tomó más de dos semanas después de la primera amenaza de bomba para convocar al embajador iraní, incluso cuando ya se conocía el video donde se ve el auto con el diplomático iraní cerca del lugar del incidente.

Funcionarios uruguayos dijeron más tarde que el falso explosivo -partes de una bomba dentro de un maletín- fue probablemente dejado ahí para medir la capacidad de monitoreo y tiempo de respuesta de la embajada de Israel.

Almagro señala que no hay elementos probatorios de que Irán o un diplomático iraní estén vinculados a estas amenazas y que lejos de minimizar el hecho, quizás hasta sobreactuó al convocar al embajador iraní el 10 de diciembre, porque solo había "casualidades” que podían conducir a especular sobre una posible conexión iraní. "Pero fue una coincidencia que a mi no me gustó, y por lo tanto obré para que ese tipo de coincidencia no se diera más en el futuro”. Calificó su mensaje al embajador del 10 de diciembre como "una advertencia. Le advertí que estas casualidades las considero inadmisibles”. Irán dice que el diplomático iba a una cita médica.

Agregó que no lo hizo público en primera instancia porque "es algo que manejamos de manera reservada todos los países involucrados: Irán, Israel y Uruguay”. Y que si hubiera tenido evidencias sólidas para hace una denuncia pública "lo hubiera hecho, como lo hice cuando un embajador iraní negó la existencia del holocausto”.

Mi opinión: Almagro tiene razón en que la mera presencia de un diplomático iraní cerca del lugar donde se encontró el maletín con materiales de una bomba no prueba una responsabilidad iraní. Pero Irán tiene una larga historia de terrorismo en el extranjero, incluyendo el ataque de 1994 a la AMIA en Argentina, en el que hubo 85 muertos y 300 heridos.

Además de financiar a grupos terroristas de Hamas y Hezbollah, Irán ha sido vinculado por la policía de India a un atentado terrorista contra un diplomático israelí en 2012, y por funcionarios búlgaros por el ataque suicida que mató a seis turistas israelíes en Bulgaria, ese mismo año.