Son variadas las propuestas sobre cuáles deberían ser las competencias que hay que desarrollar para enfrentar un mundo de vertiginosos cambios. Pero existe unanimidad en señalar al "pensamiento crítico" como una de las fundamentales. Esta capacidad crítica sería la capacidad humana por excelencia que nos diferencia de los animales y nos permite entender y adaptarnos racionalmente a los nuevos desafíos que nos propone la realidad. Y lo hacemos de manera innovadora y creativa para establecer las argumentaciones que justifican nuestro comportamiento. Todos conocemos los Chatbots y la Inteligencia Artificial Conversacional, pero últimamente los programadores de algoritmos trabajan ya con tecnologías que también son capaces de discutir por sí mismas y con habilidades para crear argumentos con los que justificar sus afirmaciones. Actualmente, algunas computadoras tienen grandes capacidades en reconocimiento del lenguaje, incluso en la interpretación de metamensajes y matices lingüísticos como figuras retóricas o irónicas o vinculadas con el humor. A propósito de esto, el año pasado en la conferencia sobre tecnología que reúne durante cinco días a los referentes de la industria tecnológica en la ciudad de San Francisco, Estados Unidos, bajo la denominación "Think2019", IBM presentó el Projet Debater donde una computadora compitió debatiendo con una persona que era el campeón mundial de debates, argumentando sobre los subsidios estatales a los Jardines de Infantes en los EEUU. En este caso la computadora no se entrenó para discutir sobre un tema en concreto, sino que argumentaba explotando una base de datos de 10.000 millones de frases de periódicos y publicaciones académicas en pocos segundos. Desde allí elaboraba las argumentaciones que ofrecía para el debate, las cuales eran reproducidas en lenguaje humano. Si bien el público se inclinó por la posición que defendía el humano, reconoció que la máquina había aportado muchos más nuevos conocimientos sobre el tema en discusión que lo que había aportado el humano. Una especie de empate de los contrincantes. Ya hay varios antecedentes de competencias entre humanos y máquinas (Ajedrez, Go, videojuegos, etc,) pero esta es la primera vez que se ofrece una competencia que se discute con una computadora sobre ideas y argumentos y cierta "lógica racional".

"… Todavía falta mucho para que una máquina supere en forma integral al cerebro humano, pero es verdad que son claras las posibilidades que se abren frente a las alternativas que ofrece los algoritmos de IA".

Por lo pronto parecería que vamos hacia la disponibilidad de máquinas que en un futuro cercano que podrían trabajar como asistentes personales, acompañantes y monitores de salud para personas mayores, asesores de inversión, tutores educativos y un sinnúmero de actividades más. Por eso es necesario que pensando en estas tendencias que acabamos de relatar nos preguntemos:

¿Cuáles creemos que son las capacidades típicamente humanas que las máquinas nunca podrán imitar? ¿En qué áreas les convendría conocer más profundamente sobre estas facilidades que ofrecen hoy las tecnologías? Y finalmente, teniendo en cuenta las actividades que desarrollo actualmente: ¿Hay algo que convendría prever para que el desarrollo tecnológico no impacte negativamente en mi futuro y en mi vida?

 

Por Gustavo Carlos Mangisch

Director de la Maestría en Gestión de Nuevas Tecnologías en Comunicación de la UCCuyo.