La pregunta para el común de los ciudadanos argentinos es: ¿qué hacía el secretario General de la CGT, Héctor Daer, en un acto oficialista en España? Se pueden tener diferencias políticas en Argentina, que enriquezcan la democracia que se inició en 1983. Sin embargo, la intención manifiesta de personajes públicos, de querer que a este gobierno, que preside el Dr. Javier Milei, no termine, hace que la presencia del líder sindical en otro país sea reprochable, apoyando a un mandatario que atacó antes y después de las elecciones a la investidura presidencial que eligió la mayoría de los argentinos. Lo mismo sería en caso de que algún candidato de otros espacios políticos hubiera ganado las elecciones y representara hoy al país.
Se debe respetar a las autoridades elegidas por la ciudadanía por el voto popular y respetar el periodo constitucional. Por lo tanto, la actitud de Daer puede calificarse, como mínimo, de una falta de respeto a las instituciones argentinas como a la voluntad popular que ungió a las actuales autoridades de los Poderes Ejecutivo y Legislativo tanto de la Nación como de las provincias.
Por Luis Enrique Garay
DNI 6.672.101

