Señor director:

Me dirijo a ustedes para expresar mi decepción ante la reactivación del Programa Nacional de Turismo Social, que ahora es inaccesible para la mayoría de los argentinos. De adolescente, este programa me permitió conocer y disfrutar del mar. Sin embargo, los precios actuales son inalcanzables: $263.000 por 7 días para una persona en un hotel de clase B, sin pasaje. ¿Es esto accesible para las clases trabajadoras y bajas?

Espero que esta reflexión invite a la ciudadanía a reclamar un turismo social más accesible y que el gobierno aplique el espíritu social y solidario que inspiró la creación del programa, sin barreras económicas.