Señor director:

Es difícil comprender cómo aquel futbolista que vistió la camiseta 10 de la Selección Argentina de fútbol, campeona en México del 86, no tuviera la mejor de todas las coberturas médicas, conforme a su patrimonio personal.

Era evidente que la internación “domiciliaria e improvisada” en la casa del Tigre, estaba lejos de ser el lugar “adecuado e indicado” para el cuidado de su salud. Son varias las pruebas acumuladas respecto de la supuesta culpabilidad de las personas que estaban designadas para brindarle la debida asistencia médica.

¿Diego Armando fue dejado en situación de desamparo y abandonado a su suerte? ¿Hubo delito de homicidio? Son preguntas que los jueces deberán contestar a su debido tiempo. A casi cinco años del fallecimiento de Maradona, y considerando que la elevación a juicio fue presentada en abril de 2022, la causa de su muerte se encuentra en una fase de investigación demasiado lenta.

Hugo Modesto Izurdiaga
DNI 11.604.534