El tiempo en la vida es… ¡el devorador de vida!. En esta generación, con más ansias se corre más aprisa , pues la sociedad así lo exige. ¿Quieres ganar un puesto en ella? ¡corre! Casi diría ¿quieres supervivir en ella? ¡corre!..(como en determinados sistemas, ej. China).

En este correr, medito, qué sentido tiene “¿el escribir?…”

Creo que lo único que quizá sí es beneficioso, las palabras que queden grabadas en el corazón ¿y cuáles serán entonces? Las que te sirvan para protegerte, para ayudarte a mantener tu ser humano intacto, en pleno crecimiento espiritual, que te fortalezca de las “tormentas” que pueden presentarse, quizá por esa misma sociedad donde estás inmerso. O quizá puedas contribuir a mejorarla.

Ella actualmente presenta signos de deterioro verdaderamente alarmantes.

Dónde se vió a la juventud, que es la fuerza vital en su evolución, esté inmersa en la confusión presente, que su actuar sea respuesta al: “no me interesa”. Que su vitalidad esté adormecida por la droga, el alcohol y el sexo desvirtuado…

Hasta aquí llego simplemente para generar tu reflexión y frenar los males presentes. Afirmo: con tu aporte ¡Sí se puede!

Por Beatriz del Alba