El euro tuvo, ayer viernes, su mayor caída mensual desde enero, debido a la incertidumbre política en vísperas de las elecciones generales francesas, mientras que el dólar saltó a máximos de casi cuatro décadas frente al maltrecho yen japonés, a la espera de datos clave sobre inflación en Estados Unidos.

Los inversores temen que un nuevo gobierno francés aumente el gasto fiscal, amenazando la sostenibilidad de la deuda pública del país y la estabilidad financiera del bloque.

Al mismo tiempo, los operadores evalúan con cautela la determinación de Japón de proteger su moneda, sin perder de vista los cruciales datos de inflación de Estados Unidos.

El euro subía un 0,05%, a 1,0707 dólares, en camino a cerrar el mes con un declive del 1,25%, el mayor desde enero, cuando cedió un 1,99%. El yen llegó a cotizar a 161,27 unidades por dólar, su mínimo desde 1986, y bajaba más tarde un 0,14%, a 160,52 unidades.

Por Stefano Rebaudo y Tom Westbrook 
Agencia Reuters